domingo, 19 de junio de 2011

Día 14 y 15 - Fiacadelfia

A sólo 55 días de la llegada de Leandro, me voy a tomar una pequeña licencia antes de arrancar, para contarles que acabo de animarme a hacer algo que pensé que nunca iba a animarme a hacer... Sí, señores, yo... usé la plancha... (?) La buena noticia es que no quemé nada, la mala es que creo que las camisas siguen arrugadas, jajaja.

Ahora sí, a lo que nos compete. Me toca reportar sobre el fin de semana que vivimos en Philadelphia, después de la agitada noche del viernes que conté en la entrada anterior. Estuve pensando bastante, y creo que si tuviera que describir el finde en una palabra, sin dudas esa sería fiaca. Sería genial resumir estas 48 horas con una sola palabra, porque me da fiaca contar todo lo que pasó, jeje...

No, en serio. Ayer nos levantamos más temprano de lo que correspondía porque Elen recibió una llamada (suponemos que de Movistar) que confundimos con la alarma. Considerando las pocas horas que habíamos dormido, eso nos liquidó psicológicamente... Hicimos un poco de fiaca hasta que juntamos fuerzas para levantarnos, y nos fuimos a desayunar a Starbucks. Volvimos y nos tiramos un rato a la pileta, o mejor dicho al costado de la pileta a tomar sol...

Más tarde, hicimos una pausa en la fiaca para dar una pequeña vuelta por la ciudad vieja y algunos de sus edificios históricos, a los que no entramos en ese momento, en algunos casos porque no se podía y en otros... por fiaca. Después yo me fui a la habitación a ver un poco de fútbol mientras las chicas hacían un poquito más de fiaca en la pileta.

Con la fiaca a cuestas, salimos a recorrer la ciudad hacia el centro para buscar un lugar para almorzar, y como no se nos ocurrió nada más original, terminamos en Mc Donalds. Voy a empezar gestiones para que traigan a Argentina la Angus con champignones y gruyere que me mandé, es de otro planeta...

En fin, a pesar de la fiaca seguimos caminando un rato largo más, pero parando a descansar en cada fuente que nos encontrábamos, jeje... Atravesamos un boulevard donde estaban puestas las banderas de casi todos los países (no estaba la de Cuba, por ejemplo...) y llegamos hasta el Museo de Arte, el de las escaleritas de Rocky... A esta altura se imaginarán que ni a palos subimos corriendo, je... Fue caminando despacito, para confirmar que estaba cerrado. Luego volvimos para el hotel y pasamos por el Chinatown, pero no cuento nada al respecto porque de sólo pensarlo me revuelve el estómago, jajaja.

Llegamos a la habitación a eso de las 9 y ahí la fiaca alcanzó su máximo nivel, a punto tal que alguna de las chicas se mandó una pequeña siestita... Finalmente salimos, cenamos en una pizzería, y fuimos a buscar algún lugar para bailar. Entramos, por recomendación de Gina (la pasante), a Plough & The Stars, donde descubrimos que los jóvenes estadounidenses tienen una forma un tanto particular de interrelacionarse: acá el "trabajás o estudiás?" se reemplazó por acercarse a la piba y apoyarla; si se aleja, se busca a otra, pero si se queda, ese es el paso de baile... Bizarro...

Cuando tuvimos suficiente en el Palacio del Apoyo, cruzamos al bar cubano de la noche anterior. Las chicas se quedaron bailando, pero yo decidí irme a dormir un rato antes. Sí, fiaca...

Esta mañana desayunamos nuevamente en Starbucks, pero esta vez en uno más lejano. Dimos vueltas por un shopping antes de completar nuestra visita a la ciudad vieja con un tour por el Independence Hall, que es donde se firmó la independencia yanqui. Además pasamos brevemente por una exposición sobre la moneda en la Reserva Federal.

Tras un breve almuerzo, agarramos el Focus y partimos hacia Franklin Mills, un outlet en las afueras de Phladelphia. Ya sin el GPS (se lo devolvimos a Mark) costó un poquito más llegar, en parte porque la pifié en una salida y terminamos en una especie de Parque Chás, jeje. Igual llegamos, y para sorpresa de las chicas (mía también, debo confesarlo) fui yo el que más compró y más gastó, se ve que me debía una renovación de vestuario, je.

El viaje de vuelta sirvió para confirmar que Ari ya le agarró la mano al coche definitivamente, y que el tráfico norteamericano es bastante más ordenado que el argentino...

Ahora a dormir, y desde mañana a planificar el próximo finde... Pa pa parabara, pa pa parabara... Gracias por estar!!

1 comentario:

  1. Oh my god! I was wrong. It was earth all along. Now you finnally made a monkey. Yes you finnally made a monkey out of meeeeeeeeeeeeee. I love you dr. Zeus!

    Gordinious!!

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