lunes, 31 de octubre de 2011

Día 147 a 149 - Colmenares

Para los que no veían a Osvaldo Laport en Más allá del horizonte (?) les cuento que Colmenares es el apellido de una actriz cuyo nombre es Grecia. Toda esta perorata para decir que el último fin de semana nos fuimos junto a Caro y Elen a recorrer el país de Platón, Sócrates, Pitágoras y Dimitris Diamantidis, el base de la selección de básquet, que es un crack... (?) Colmenares también me remite a colmenas, que a su vez me hace acordar a las abejas, pero ya les contaré a qué viene esta asociación libre...

El sábado nos levantamos antes de las 6 de la mañana (sí, sí, están leyendo bien) para tomar el correspondiente tren hacia el aeropuerto y de ahí un avioncito (literalmente, por el tamaño) hacia Mykonos. El vuelo duró 20 minutos y hubo tiempo suficiente para que nos sirvan algo para tomar, aplauso para las azafatas... A pesar de que en esta época es poco menos que un desierto, y que hay un viento capaz de mover un avión parado en pista (esto nos pasó a la vuelta, primera vez que veo algo así...), enseguida nos dimos cuenta que se trata de un lugar fantástico.

Caminamos mucho, mucho, sacamos unas cuantas fotos y experimentamos un momento muy divertido... Veníamos andando por ahí cuando vimos adelante unos simpáticos bichitos. Acto seguido, alguna de las chicas (honestamente no recuerdo cuál) gritó: "Abejas"... Estallaron gritos de terror (?) y yo esperaba que las chicas se den media vuelta y salgan rajando para otro lado... Pero no: me empujaron a mí, primero en la fila india, a correr hacia adelante, donde nos esperaban 20 ó 30 metros de lo que para mí eran moscas... Me reí mucho de la reacción... =)

En el almuerzo probamos la mejor aceituna del mundo. Una sola por persona, pero suficiente para semejante veredicto... Por la tarde, a petición de Elen, decidimos ir a conocer una playa, lógica decisión... El tema es que los carteles indicaban sentido pero no distancia, así que nos tomó básicamente una hora y media llegar, jeje... El paisaje llenaba los ojos, y para colmo (?) estaba adornado (?) por dos pelados jugando a la paleta y los chicos que atendían el parador. El problema era que no teníamos ni tiempo ni ganas para volver caminando, y el verdadero problema era que no había taxis ni micros que nos saquen de ahí, lo cual nos enteramos después de media hora de esperarlo en vano...

Por suerte, el muchacho del parador (tooooda la onda) se ofreció a llevarnos en su auto, una vez que cerró el bolichín. Nos dejó en el sector arribos, pero no nos dimos cuenta de eso hasta un rato después... En el interín, entramos al salón desierto, vimos en la pantalla que el último vuelo del día estaba anunciado para 5 minutos después (una hora y media antes de lo previsto), nos desesperamos, corrimos en vano, finalmente encontramos un local abierto... y nos avisaron que partidas estaba del otro lado... =D Recién ahí volvimos a respirar, jeje...

Regresamos a la capital del país, dejamos nuestro equipaje de mano en el hotel y salimos a buscar un buen lugar para cenar. Fallamos, encontramos uno muuuy bueno... ;) Ensalada griega y pulpo a la parrilla fue el menú, creo que no necesito decir que estaba tremendo... Ah, antes de eso nos trajeron unos pancitos con pasta de aceitunas, sencillamente sublimes...

La mañana del domingo la dedicamos a recorrer la ciudad y comprobar que no entendemos un corno (?) de historia y cultura griegas. Partenón, Acrópolis, Teatro de Dionisio y un montón de otras cosas que deben ser re importantes pero no significaron casi nada para nosotros... Después, no hubo tiempo para las cosas que queríamos hacer y no queríamos hacer las cosas para las que teníamos tiempo, así que resolvimos el problema de la forma más sencilla: nos fuimos a almorzar, jeje. Luego al aeropuerto, de ahí a la querida (?) Rumania y el resto del día simplemente se nos fue, potenciado por el hecho de que acá cambiamos el horario y ahora anochece más temprano. Deprimentísimo...

Mientras tooooodo esto ocurría, Ari se quedó (recordarán los fanáticos de este blog que ella ya había estado en Atenas) y dedicó el fin de semana a hacer un poco de shopping y aprovechar para recorrer el parlamento, aunque según sus propias palabras no se ve ni el 10% del edificio. Claro, es el segundo más grande del mundo, el tour entero demoraría horas, jeje.

Hoy fuimos a la embajada argentina a justificar que no votamos en las elecciones, y con Garry de vacaciones aprovechamos para estrenar la modalidad del home working, o más bien hotel working en este caso... Mañana igual vamos a la oficina, pero eso ya es otra historia... Gracias por estar!!

viernes, 28 de octubre de 2011

Día 145 y 146 - Adrenalina

Arranco con una confesión: soy un boludo. Sí, sí, ya sé que no es nada nuevo, que la mayoría de ustedes ya lo sabía, pero hoy volvió a quedar demostrado con creces. No iba a escribir de hecho, pero necesitaba descargarme, contar lo que pasó para que ustedes se puedan reír... de mí, jajaja.

El atenuante es que, como había comentado internamente hace un par de semanas, cuando uno viaja muy seguido empieza a relajarse, y a realizar los preparativos sin tomar tantas precauciones. Lo único que realmente hay que asegurarse de llevar con uno es el pasaporte. Claaaaaro, el único detalle es que cuando uno tiene dos pasaportes (el vigente y uno anterior con la visa) tiene que tener cuidado de agarrar el correcto...

Sí, señores, me fui al aeropuerto sin pasaporte vigente. Lo más loco es que nunca me di cuenta, claro está. Cuando me acerqué al mostrador de check in y le pasé el documento al señor, vi de refilón (?) la foto y me noté mucho más joven... Primero pensé que el tratamiento anti age estaba haciendo efecto (?) pero enseguida caí en la cuenta del error. Confiado primero en que tenía los dos, revolví la mochila hasta que me convencí de que no... =S Para colmo, habíamos arribado a Otopeni con el tiempo justo, y para agregarle condimento a la cuestión estábamos en hora pico.

Yo me resigné, pero Caro y Elen rápidamente me sacaron del letargo a los gritos y me mandaron al hotel. Gracias, chicas... Me subí al primer taxi que encontré (me cobró una fortuna, obviamente, pero no me importó...) y lo hice llevarme, esperarme mientras agarraba el pasaporte correcto (mi imagen corriendo por los pasillos debió haber sido bastante patética) y volverme a trasladar al aeropuerto. Mientras tanto, las chicas intentaban convencer a cuanto funcionario se cruzaran por el camino de que yo estaba por llegar...

"Es tarde, muy tarde", me dijo la chica del mostrador cuando finalmente aparecí. Chocolate por la noticia, jeje... Cuestión que faltaban 15 minutos para el despegue cuando finalmente hice el check in, pero abordé la aeronave sin problemas gracias a que el lugar es chiquito y no había casi gente.

Después de eso hubo un vuelo, un paseo por el "barrio" y un irse a dormir tempranito en cualquier momento, porque mañana madrugamos... También pasa a segundo plano el día de ayer, que me encontró cenando con Garry, y el de hoy, dedicado a ultimar detalles laborales antes de sus vacaciones. ¿Qué dónde estamos nosotros? En la próxima entrega habrá más detalles, por ahora lo importante es que logré llegar, jajaja... Gracias por estar!!

miércoles, 26 de octubre de 2011

Día 142 a 144 - Fumata blanca

La semana arrancó movidita, al menos para mí y para Ari, que junto a Garry permanecimos hasta altas horas de la tarde (creo que acabo de inventar una expresión, jeje) en la oficina. Eso me hizo tener la sensación de que los dos días me pasaron sin pena ni gloria. O sin gloria al menos... Peor era la situación para Ari, que venía de un fin de semana de laburo como ya hemos contado en este espacio. Ojo, la cosa no era mucho mejor para Elen y Caro, la única diferencia es que ellas se fueron más temprano y siguieron trabajando desde el hotel.

Hoy para variar no salió el sol a la mañana, evidentemente no tiene pensado dar la cara hasta que no vuelva el verano... (?) A pesar de eso, porque nuestras tareas no dependen del clima (=P), fuimos a trabajar como cada santo día. Esta vez Elen se dejó su computadora en la habitación, calculo que un día de estos se la va a olvidar en algún lugar en serio. Tenía otra anécdota para contar que la hacía quedar mal, pero por suerte para ella me la olvidé, jajaja...

La cuestión es que esta vez por fin logramos irnos un poco más temprano. Antes, o después según el caso, cada uno de nosotros tuvo que soportar (ese es el verbo correcto, porque más de uno lo sufrió...) una entrevista telefónica para corroborar nuestro nivel de inglés, requisito del gobierno de los Estados Unidos para darnos una visa. Obvio que aprobamos todos, cómo van a dudar de nosotros???

Una vez que pasaron los nervios, arreglamos con Mr Garry para una postergada salida, con la excusa de que el fin de semana se nos va de vacaciones. Un toque que nos deja en banduza, pero bien, jeje... Nos encontramos en el lobby, donde se estaba festejando el Día Nacional de Austria (esto es posta, eh), y encaramos para Pizza Hut. Atenti a lo que comimos ahí... Sí, pizza, genios del mundo (?), pero el chiste estaba en la masa... No sé si existe en otro lado, pero en mi caso es la primera vez que lo veo: el borde de la pizza estaba compuesto por "deditos" de muzzarella, 24 para ser más exacto. No sé si estoy explicando bien el asunto, pero ponganle imaginación, carajo... La cuestión es que estaba buenísimo...

De ahí, a la "Calle del Opio", o algo así, a cumplir con un plan que teníamos pendiente hace varios días. El mismo consistió en juntarnos a fumar narguila, o narguile, o hooka, o pipa de agua, o como corno se llame en su cultura... No, mamá, no es droga... Bueno, depende qué le ponga uno además de agua, no? En nuestro caso fue tabaco con sabor a frutillas, bastante inocentón. Lo gracioso es que además de la pipa nos obligaron a consumir bebidas, de hecho vinieron como tres veces a preguntarnos si queríamos algo, jeje. Se hizo tarde, y por eso estoy escribiendo a esta hora...

Eso sí, mañana parece que hay que ir a laburar como siempre... =S... Gracias por estar!!

domingo, 23 de octubre de 2011

Día 138 a 141 - Pasó volando

Paradojas idiomáticas, este fin de semana en el que no volamos, se nos pasó volando. En una ciudad cada vez más gris y sin demasiadas alternativas para el entretenimiento, las opciones son bastante limitadas: trabajar (como hizo Ari), salir de shopping (como Elen y Caro) o mandarse 28 capítulos de House, como hice yo, jeje.

El tema está en que hace bastante que no escribía, desde el miércoles a la noche. ¿Qué pasó el jueves? Ya ni me acuerdo. Ah, sí ,sí, por problemas técnicos tuve que irme antes de la oficina y continuar trabajando desde el hotel, lo cual tiene las ventajas de vestirme como se me ocurre y poder tomar mate sin necesidad de trasladar todo el equipamiento, y la desventaja de no poder compartir más momentos con mis chiquiticas... (?)

El viernes casi nos deja una anécdota de novela, cuando Elen se dejó olvidada su computadora en la mesa del desayuno antes de salir para el trabajo. Por suerte para ella, pero lamentablemente para las intenciones de este blog (=P), nos percatamos del faltante justo a tiempo y pudo partir hacia el freezer (o la calle a las 8 y pico de la mañana, que tiene la misma temperatura...) con todos los elementos necesarios. A la noche íbamos a salir, o al menos eso pensaba yo, pero tuve menos quórum que la Coalición Cívica en el Congreso... (?)

Ayer después de desayunar salimos a dar una vuelta con Elen (apareció casi de sorpresa, pensamos que se había ido a pasar el día a otro lado) y Caro. En una hora y monedas, nos cruzamos con una procesión religiosa, un outlet de Nike que parece tener precios de outlet posta, una carrera de bicicletas y una exhibición de autos o algo así. ¿Quién dijo que no pasan cosas en Bucarest? Eso sí, lo que habíamos ido a buscar, que era el Parlamento, estaba cerrado... =S De regreso, las chicas hicieron una "pasadita" por el shopping y yo entré a mirar una muestra bastante pedorra llamada "El Arte de la lata", consistente en obras hechas principalmente con restos de recipientes de Red Bull. La mejor era la más simple: una jaula vacía, adentro una lata vacía y abollada, y un agujero en el techo de la jaula. Genial! (Se entendió, no? No me hagan tener que explicarla, jeje).

Después de una tarde a puro ocio (sólo interrumpida por un ratito de gimnasio) y luego de varios intentos fallidos, finalmente salimos. Ari se dio de baja, a Garry nunca lo pudimos ubicar, así que únicamente fuimos Caro, Elen y yo. La primera parada fue en el Hard Rock, donde por casualidad nos topamos con un recital tributo a los Beatles. Aceptable la banda, no más que eso. El tema es que por el evento estaba colapsado el lugar, y hasta que conseguimos una mesa ya había cerrado la cocina, por lo que nos quedamos sin comer...

Conscientes de que parar a cenar a esa hora (pasada la medianoche) era una sentencia de muerte para el resto de la velada, nos subimos a un taxi (cómo les gusta a los tacheros de acá cagar a la gente, qué bárbaro...) que nos alcanzó hasta la discoteca (?) Bamboo. Gran escenografía, mucha gente, mucho humo (de cigarrillo sobre todo), pero la próxima me pa que le llevo un CD de reggaetón al pasamúsica... (?)

Hoy puedo decir con orgullo que no salí del hotel en todo el día. Aplausos por favor, jeje. Después de desayunar miré la final del mundial de rugby, rechacé una invitación de Caro y Elen para ir nueeeevamente de shopping, me dormí una siesta gloriosa, y después de pasar un rato más con la compu, emprendí un viaje... hasta la planta baja, para cenar con Elen, jeje.

Para cerrar, me voy a poner serio un ratito. Quería mandarle un fuerte abrazo a un par de familiares y amigos que andan con algunos problemitas físicos, la mejor onda desde acá, espero que se mejoren... Gracias por estar!!

miércoles, 19 de octubre de 2011

Día 136 y 137 - Noticias de ayer

Hoy fue un día como cualquier otro. Un día de miércoles, valga la redundancia. Desayuno, mucho frío en el camino de ida, mucho mucho mucho trabajo, cortamos para almorzar ya sin tanto fresquete por suerte, volvimos a meterle pata al laburo y luego abandonamos la oficina.

Desde que la asamblea general constituyente abolió las cenas (?) no veo mucho a las chicas después del horario oficial, así que realmente no les puedo contar qué hicieron. Yo, por mi parte, volví al gimnasio después de una semana (ahora recuerdo que al pasar divisé a Caro y Garry en una clase de spinning) y antes de eso pasé por el supermercado para aprovisionarme de comida chatarra y contrarrestar así el efecto de mi regreso a la actividad física, je. Después cené milanesa con papas fritas (ay, la nostalgia...) y ahora estoy escribiendo estas líneas.

Peeeero... La ventaja de no escribir todos los días es que a veces queda material en el tintero. Alguna anécdota perdida del fin de semana (a esta altura ya me las olvidé, tengo memoria de corto plazo... =P) o algún detalle olvidado en un rincón... (?)

Ayer por ejemplo se produjo algo que una de las chicas (testigo presencial del evento) denominó "la anécdota del año". A mí me pareció exagerado cuando escuché la historia, pero la banco igual, jeje. El tema es que tendría que obtener la autorización de la protagonista para relatar los detalles... A modo de adelanto, podríamos decir que se trató de una historia de amor no correspondido, o para ser más precisos de un intento de levante frustrado... Como diría Karina Olga, el resto... lo dejo a su criterio.

Otra cosa interesante pasó ayer, atractiva sobre todo para los amantes del fútbol, y en este caso la puedo contar con más conocimiento de causa. Estaba solucionando unos temitas en la recepción, cuando la chica que me estaba atendiendo me dice: "Cuánta gente, no?". "Sí", le respondí, y acto seguido indagué acerca de los motivos. Se me hizo la misteriosa, pero le saqué la ficha al toque. Mi vasta (?) experiencia como periodista deportivo me permitió darme cuenta que el revuelo estaba relacionado con el partido de Champions League entre el Otelul Galati (Rumania) y el Manchester United, ese que no fui a ver a la cancha por un cúmulo de razones que no vienen al caso.

La cuestión es que preguntando y preguntando logré que me confesara que los muchachos del equipo inglés estaban parando en el hotel, y a punto de salir para el estadio, aunque me dijo que no dijera nada. Cumplí, jeje. Al rato empezaron a bajar, trajeados todos ellos, y empezaron a volar los flashes. Me hubiera gustado colarme en el micro, pero me dio no sé qué, jeje. Después de que bajaron la estrellita Wayne Rooney y el DT Alex Ferguson, los últimos y los más esperados, la procesión se desconcentró y yo me volví a mi habitación a continuar con mi rutina...

Le pido perdón al Indio Solari por chorearle el título de una canción para escribir semejante boludez, y a ustedes los despido hasta mañana o quién sabe cuándo, jeje... Si no encuentran actualización aprovechen para leer los textos viejos, son re copados (?)... Gracias por estar!!

lunes, 17 de octubre de 2011

Día 135 - Seguimos en Siberia

No, no, quedense tranquilos que ya volvimos de Rusia. El tema es que parece que no nos dimos cuenta y se ve que se nos metió por error en alguna de las valijas el tremendo frío que había en el país de Iván Drago (?) Si en nuestra querídisima audiencia hay alguien que no sabe quién es Iván Drago lo invito amablemente a dejar de leer en este momento y volver únicamente después de haber visto Rocky IV. Gracias. =P

Decía entonces que la helada moscovita se las arregló para perseguirnos hasta Bucarest y amenaza con no dejarnos en paz hasta que nos vayamos de acá. El momento más jodido es la mañana, cuando todavía estamos medio dormidos, el cuerpo todavía no entró en calor, y según me contaron algunos allegados (?) el sol todavía no arrancó con el laburo ese que tiene de calentar la tierra...

Hoy sobrevivimos, mañana quién sabe... La cuestión es que llegamos a la oficina, y como ya bien saben a esta altura dedicamos el día entero a laburar, cada vez más a medida que se acercan las fechas importantes. El clima también se hizo presente a la hora del almuerzo, ya que cuando salimos nos cruzamos con una ráfaga de viento trrrrremenda, que casi hace volar a Ari, literalmente.

Como todo buen lunes, no hay mucho para contar (?) En mi caso después del trabajo me volví a mi habitación. Me quedé con las ganas de ir al gimnasio... No, no, en este caso no es excusa, pasa que tenía un sinfín (?) de tareas domésticas y administrativas que realizar. Sí, bastante aburridas en su mayoría, pero alguien las tiene que hacer, y a las chicas no las pude convencer todavía, jeje.

No mucho más por hoy, lo cual prueba que esto de escribir todos los días está a punto de quedar en desuso, jajaja... Gracias por estar!!

domingo, 16 de octubre de 2011

Día 131 a 134 - Top 10 Moscú

Por si alguno no lo sabía (unos cuantos, me imagino...), el fin de semana anduvimos por Moscú. Para variar un poco la rutina, no vamos a contar el asunto cronológicamente, sino que les ofrecemos un breve pero pintoresco resumen, en forma de ranking o top ten, con los diez momentos, lugares, emociones, sensaciones y anécdotas que marcaron nuestra estadía en Rusia. Del 10 al 1, hasta llegar al protagonista de la historia, acá vamos...


10 - El accidente: Esta es fresquita. En el vuelo de vuelta (planchadísimo, pero se movió bastante para aterrizar) un muchacho abrió uno de los compartimientos superiores con la idea de sacar algo. Con tanta mala suerte que una botella de vodka salió volando hasta impactar derechito en el hombro de una mujer que estaba sentada en la fila de Ari y mía. El flaco ni se inmutó y de hecho se dio vuelta y se cagó de risa, así que con Ari le preguntamos cómo estaba (a la mina, no al boludón, je) y le fuimos (ella fue, nobleza obliga) a buscar hielo. Ojo, si obvias la parte del golpe la escena fue graciosísima, jeje... Ah, de milagro no se rompió la botella, de solo imaginar vidrios volando para todos lados me da escalofríos...

9 - El hostel: Sencillo, pero con todo lo necesario. Habitación privada, 4 camitas, lockers, y no mucho más. Muy bien ubicado, aunque paradójicamente nos contó horrores ubicarlo al llegar, jajaja. Estaba escondido en el medio de un boulevard y el papel con instrucciones al estilo búsqueda del tesoro no fue del todo bien interpretado. Por suerte Ari (sí, Ari) vio el minúsculo cartel y arribamos. El detalle curioso del lugar era el baño mixto. O sea, un solo baño, una sola ducha, dos inodoros (uno de hombres y uno de mujeres, pegados entre sí) y una típica atmósfera hostel...

8 - Pizza y vodka: De uno de estos consumimos más de lo que correspondía, y al otro ni lo probamos. Pero no es lo que se imaginan, teniendo en cuenta el lugar de los hechos. Nos quedamos con las ganas (yo, al menos, jeje) de probar la bebida típica, pero para compensar (?) comimos pizza casi todo el tiempo. Tranqui, cuando vayamos a Italia no comemos pizza y le damos duro al borsch... (?)

7 - Bajo tierra: Otra curiosidad que nos entregó la ciudad fueron los túneles, que proliferaban por todos lados. En algunos casos conectaban estaciones de subte, y en otros sólo servían para cruzar la calle, en lugares donde no había semáforo ni senda peatonal. Hablando de las estaciones de subte, puras obras de arte, con todas las letras. Casi casi como los 10 kilómetros por año que inauguró Mauricio... Ah, no, pará... =P

6 - Desfile con nieve: Uno de los momentos del fin de semana fue sin dudas el desfile semanal que se realiza en el Kremlin los sábados al mediodía, y que tuvimos la suerte (posta, fue de casualidad) de presenciar. Una banda musical, unos caballitos, y los soldados haciendo gala de sus habilidades con espadas y fusiles. Todo engalanado con una suave (no tan suave por momentos) capa de agua nieve. Místico (?)

5 - El idioma: Durísssssssimo. Comunicarse con los rusos fue más jodido de lo que pensábamos. De movida tienen otro alfabeto. Además, son muy pocos los que hablan inglés y muchos menos los que deciden hacer algo al respecto, como ponerle onda por ejemplo, je. Básicamente nos las tuvimos que arreglar con lenguaje de señas y tratar como sea de aprender como mínimo a leer los carteles. Debo decir con orgullo que en 3 días he incorporado más conocimientos de ruso de los que pensaba adquirir en toda mi vida. No es que ya sepa leer, peeeeero... Casi, casi... =)

4 - Plaza Roja y el Kremlin: Lugares típicos de Moscú, el corazón de la ciudad. La cuestión es que los visitamos de día, de noche, nos sacamos quichicientas fotos, y no dejamos de admirarlos. Recorrimos todos sus rincones y hasta vimos a Lenin embalsamado. Si quieren saber más sobre estos sitios busquen en Internet, que esto no es Wikipedia, viejo, jajajaja

3 - "Ese chico no es del grupo": La anécdota del finde. Estábamos en una de las iglesias del Kremlin, no recuerdo cuál. En eso, nos topamos con un sonido familiar, que rápidamente identificamos con aquel idioma español que solíamos hablar en nuestra tierra natal (?) Era un tour guiado que se encontraba en el lugar. Anonadado por el hallazgo, y ávido de conocimientos, me quedé escuchando a la coordinadora mientras contaba una historia. De pronto, se frenó. Dejó de hablar, me miró, y acto seguido pasó la vista por sus feligreses (?). Y ahí nomás soltó: "Ese chico no es del grupo, no?". "No", contestó algún botón. Sin esperar el desarrollo, me fui silbando bajito... Gracias, amigo, te mando un abrazo...

2 - San Basilio: No, no es Paloma. Es la Catedral, el punto más impactante dentro de la Plaza Roja, o al menos el que más nos llamó la atención a nosotros. Sus cúpulas de colores resaltan desde cualquier lugar que uno mire la construcción, y fueron casi un imán a lo largo de nuestra estadía. Además, según parece cumplió años mientras estábamos ahí. Como si fuera poco, el Tetris que yo jugaba en el Family Game la tenía como imagen de fondo, así que fue como volver a la infancia... (?)

1 - Moscú... bitos de hielo: Así llegamos al gran protagonista de este relato: el frío. No recuerdo haber sentido un frío así en mi vida. No porque no lo haya sentido, sólo que no lo recuerdo, jajaja. Ahora en serio, fue bravo el asunto. Temperaturas de 5 o 6 grados durante el día, bajo cero por las mañanas y durante la noche, el crudo invierno (no, estamos en otoño, imaginate lo que será en un mes...) se las ingenió para controlar todos nuestros movimientos. Manos entumecidas, capas y capas de ropa que nunca eran suficientes, y humito que salía de la boca, fueron sólo algunas de las postales. Ojo, ni 150 grados bajo cero hubieran empañado el viaje, cabe aclararlo.

Espero les haya gustado tanto como a nosotros (?), feliz día para todas las madres (sobre todo la mía, obvio) y... Gracias por estar!!

miércoles, 12 de octubre de 2011

Día 130 - Tarjeta roja

Ja, dos días seguidos. Ahí tienen, antibloguistas (?). Estamos de vuelta, para desmentir los rumores de separación y respaldar al cuerpo técnico vigente a pesar de los malos resultados... Perdón, se me pegó el cassette de presidente de club de fútbol... Niños, un cassette es algo que se usaba hace muchos años para... No, me estoy yendo de tema...

Hoy laburamos. No, no es que los cuatro meses anteriores no hayamos laburado, pero hoy tocó darle duro y parejo, en serio. A medida que se acercan las fechas de entrega, el aire se pone más tenso y la carga de trabajo aumenta. Durante todo el día, incluyendo la hora y pico que nos quedamos de más, casi que no voló una mosca. Enfrascados cada uno en su computadora, en su país, en sus tareas, apenas si interrumpíamos para alguna charla trivial... y obviamente para almorzar, jeje. En este caso en Self, que estaba más lleno que nunca, lo que nos obligó a comer los cinco en una mesa que era casi casi para dos. Apretaditos...

Al salir ya era de noche, lo cual nos da dos datos: nos fuimos más tarde que de costumbre, y cada vez oscurece más temprano. Por suerte no hacía tanto frío como los últimos días. Ari fue a su habitación, mientras que con Caro y Elen subimos al octavo a degustar una especie de merienda, cena o algo intermedio, jeje. Caro se despidió para ir al gimnasio, Elen esta vez justo no iba (pffff) y yo moría de ganas de volver a mi cuarto. Peeeeero...

El destino me tenía preparado un delay. Para llegar a la 407 tengo antes que atravesar una puerta de entrada a todo este sector. Cuando introduje mi tarjeta magnética en la ranura correspondiente, se prendió la lucecita roja en vez de la verde. Una, dos, tres, siete veces. No hubo caso. "Se desmagnetizó esta porquería", fue lo primero que pensé. Bajé a recepción y después de un rato, me atendió un señor que muy confiado me aseguró que había hecho magia (?) con la tarjetita y que ya estaba todo solucionado...

Pues bien, mi amigo (?) se equivocó. Porque subí nuevamente al cuarto piso y otra vez el acceso denegado. Echando humo por las orejas (?) bajé otra vez al lobby, sólo para que este muñeco me diga que capaz el problema estaba en la puerta y su sistema de acceso. Bien, Einstein... Por suerte me avisó (tarde) que al ladito de la puerta hay un intercomunicador, el cual tiene un botoncito que te teletransporta virtualmente hacia un muchacho de seguridad que destraba el mecanismo. Eso sí es magia... Atravesé el obstáculo infranqueable y finalmente llegué a la paz de mi hogar... (?)

Menos mal que tuve este percance, porque si no creo que no hubiera tenido nada para contar. Definitivamente este blog no funciona igual cuando trabajamos mucho, tendremos que replantearnos este asunto, jajaja... Gracias por estar!!

martes, 11 de octubre de 2011

Día 125 a 129 - Olvido...


"...todo ese frío reunido de una sola vez", rezan las primeras estrofas de "A veces vuelvo", un gran tema de una gran banda como es Catupecu Machu. Así es que en este caso el que regresa soy yo, o mejor dicho el relato que humildemente estoy construyendo acerca de nuestras aventuras alrededor del planeta. Lo de "Olvido" tiene que ver con que ayer, por primera vez, debo confesarlo, no me acordé de escribir. El feriado en Argentina me permitió hablar con gente a la que no suelo ubicar, así que me dediqué al Skype y se me pasó. Mil disculpas a los fanáticos enardecidos, sobre todo a Mariel que fue la única que se manifestó públicamente...

Ya que estamos, lo de "todo ese frío reunido" (saben que me encanta jugar con las palabras) también tiene un significado, y es que las temperaturas han bajado drásticamente, a pesar de que recién estamos en octubre. Ay, ay, ay... Obviamente, han pasado infinidad de cosas en estos días, y difícilmente pueda recordarlas todas, pero aquí va mi mejor esfuerzo...

El viernes, mientras Ari paseaba por Roma, Garry aterrizaba en Eslovaquia, y Caro trabajaba desde el hotel, con Elen fuimos a divertirnos a la oficina. ¿Por qué a divertirnos? Porque participamos de un simulacro de evacuación del edificio en caso de terremoto. Lo cual nos vino bien para enterarnos que estamos en zona de terremotos (gran noticia, jeje). A eso del mediodía una voz en rumano empezó a hablar por los altoparlantes... y por supuesto no la entendimos, jajaja. Un par de colegas copados nos pasaron a buscar y nos indicaron que siguiéramos a la masa de gente, que bajó los 4 pisos por escalera y fue a parar a la esquina de la oficina, donde pudimos comprobar que el porcentaje de hombres en el piso no supera el 10%, dato que no le causó mucha gracia a Elen y sí a mí, je.

El sábado, luego de atender con Elen cuestiones religiosas, salimos a comer junto a Caro. Había para ese entonces comenzado la temporada de lluvias (sí, sí, ya nos advirtieron que acá la cosa viene por temporadas, así que a prepararse...) lo cual trasladó el lugar de la cena hacia uno de los restaurantes del hotel, para evitar mojarnos... También la lluvia, en combinación con su socio el frío polar, atentó contra los planes de salir a romper la noche. Caro se arrepintió más tarde, al escuchar una música bolichosa (?) que llegaba a su habitación, pero ya la suerte estaba echada...

El domingo me quedó la sensación de haber aprovechado enormemente el día. Después de desayunar, quisimos ver el partido de Los Pumas en el octavo, pero no encontramos el canal así que yo me vine a mirarlo por la compu a mi habitación y Elen hizo lo propio en la suya. Más tarde asistí junto con Caro, y por primera vez en mi vida, a una clase de Kick Box. La misma me permitió darme cuenta de dos cosas: carezco de coordinación y elongación pero así y todo no estoy tan mal como pensaba (=P), y tengo músculos que se ve que nunca había usado, porque me duelen hasta hoy, jajaja. Después subimos a hacer aparatos, y a ella no sé cómo pero le quedó energía para ir más tarde a una clase de spinning. Yo salí a caminar con Elen (muuuucho frío hacía) y después todavía me sobró tiempo para ir al súper, hablar por Skype, mirar fútbol y 1000 cosas más...

Mientras tanto, Ari quedó varada en el aeropuerto de Roma debido a la cancelación de su vuelo, como consecuencia del mal tiempo en Bucarest (su avión nunca salió de acá, por lo tanto nunca llegó a buscarla allá). Según sus propias palabras, podría escribir una semana entera de blog con lo que le pasó... No fue la noche para volar, parece: el vuelo de regreso de Lean a Buenos Aires (chau, gracias por todo...) salió demorado y también tuvo retraso el de Garry, para retornar acá. Domingo 9, no te ejercites ni te embarques... (?)

Ayer fue el regreso al trabajo y estoy seguro de que algo interesante pasó, porque recuerdo haber vuelto de la oficina con la idea de contar algo en particular (después me olvidé de hacerlo, como ya conté, jeje). Seguramente mis tres angelitos se encargarán de refrescarme la memoria mañana...

Así llegamos al día de hoy, que marcó el regreso del quinteto completo a la oficina, el debut de los almuerzos con lluvia, y además contó para mí con una llamada en conferencia junto a Garry y otras personas desperdigadas alrededor del mundo, entre otras muchas delicias... Más tarde fue momento de gimnasio para Garry, para Caro, para mí y para Elen, aunque a ella no la vi así que no lo puedo afirmar, jeje. Ari debe haber aprovechado para descansar luego de su agotador periplo.

Cierro este breve pero fructífero (?) resumen contando que finalmente superamos las 4000 páginas visitadas, felicitaciones a ustedes por este nuevo logro... (?) Aclaro además que no sé cuándo será el próximo posteo, tal vez mañana, podría incluso llegar a ser el domingo, no se impacienten por favor, jajaja... Gracias por estar!!

jueves, 6 de octubre de 2011

Día 124 - Rumores

No, no voy a hablar de Carlitos Monti ni de la Su Roccasalvo, próceres indiscutibles de la televisión argenta y bizarra (?). El tema es que después un par de semanas de aguas calmas, volvió la temporada de los rumores, los trascendidos, las versiones encontradas y los chusmeríos baratos acerca de nuestro futuro... Como ya es costumbre, no le creo ni a Monti, ni a Viviana Canosa, ni mucho menos a Rial, y por lo tanto no confío en ninguna de las historias que me cuentan, lo cual se traduce en que no se las cuento a ustedes, je.

Hablando de periodismo de espectáculos (?), la supuesta jugosa anécdota de Elen que mencioné hace un par de días no era más que un pequeño juego para ver qué tanto se leía este blog. Bastante, parece ser, porque le llovieron preguntas de todos lados, jajaja. Que la inocencia les valga, y mis disculpas a Elen por la utilización de su nombre... (?)

Ah, también tengo baratijas informativas que me llegan desde Buenos Aires, pero si las cuento violaría algunos pactos de confidencialidad y silencio a los que me he comprometido... Códigos de mafia, lo lamento... =P

Bueno, basta de contar cosas que no voy a contar... (?) He aquí un divertido episodio ocurrido en el almuerzo de hoy en City Grill. al que extrañamente asistimos los 5, nosotros cuatro y Garry. El menú que pedimos todos, bastante accesible y ya probado en otras ocasiones, consiste en una sopa, una ensalada y un plato con guarnición, a lo que se debe agregar una bebida... Vayan anotando las que se mandó el simpático del mozo, jeje...

Para tomar, Garry y yo pedimos limonada, Elen fue por una gaseosa, mientras que Caro y Ari eligieron agua sin gas. El muchachito se las trajo con gas y preguntó: "Era esta, no?". No, amigo, pero casi, bien vos, jeje... Luego fue el turno de la sopa: ahí acertó 4 de 5, buen porcentaje... Le pifió a la mía, pero ya lo perdoné, ja. Para el plato principal, volvió a mandar fruta, con el agravante de que lo que le trajeron a Ari no le gustaba y volver a cocinar todo tardaba 25 minutos más. Por suerte Garry se vistió de héroe, comió el pedido fantasma y le cedió su brochette de pollo a la damnificada. Lo positivo es que con las ensaladas no se equivocó. Ah, no, pará, debe ser porque nunca las trajo... Bingo!!

Después de la oficina, Ari partió a Roma con su chico, al cual ya no volveremos a ver porque embarca directo para Buenos Aires. A Garry, que viaja mañana a Eslovaquia, me lo crucé en el gimnasio, donde Caro pasó a saludar después de su clase de spinning. Elen iba a hacer una clase también, pero se ve que no le pintó...

Me despido por unos días, gente, vuelvo a escribir tal vez domingo o lunes, quizás con algún rumor confirmado, y probablemente con algún dato estadístico del sitio, aunque eso depende de ustedes... Gracias por estar!!

miércoles, 5 de octubre de 2011

Día 123 - Sin título

Un día tenía que pasar... Hoy no hay título para poner, supongo que es porque no se me ocurre nada... Si les interesa, después de leer, los invito a dejar su comentario imaginando cuál podría haber sido el encabezado... Si quieren un par de datos adicionales para jugar a ser titulistas (?), hoy se cumplen 4 meses de nuestro primer día de trabajo allá en Wilmington y estamos por llegar a las 4.000 páginas visitadas, bastante buen promedio...

Mi día arrancó temprano. Muy temprano, debería decir. Más precisamente a las 3.45 am. Así es: tal como comenté ayer, madrugué para poder dar el presente en el primer episodio de la cuarta temporada de Banquete Cacumen. Más allá de las dificultades técnicas logré comunicarme, dejar mi saludo, y luego de escuchar un ratito más me volví a dormir. Las consecuencias de esta locura las sufrí durante todo el día, jeje. Dicen que fue un gran programa igual, y se comenta que el próximo será mejor... ;)

Luego vino un día normalito de oficina. Laburando bastante, aunque algunos no lo crean y aunque suene demasiado repetitivo. La que trabajó en serio igual fue Simina, la recepcionista, que tuvo que escanear todas y cada una de las hojitas de nuestros respectivos pasaportes. Durísimo... Ojo, nos ofrecimos a hacerlo nosotros, pero no se podía, vaya uno a saber por qué... Siento que me estoy olvidando de contar algo, porque recuerdo haber usado varias veces la frase "esto tiene que ir al blog", pero qué se le va a hacer, jeje...

Más tarde, con Elen y Caro subimos al octavo, a morfar como animales, como de costumbre... =) Ari mientras tanto fue a su habitación a descansar y esperar a Lean, que fue a recorrer alguno de los pueblos de por acá, no me pidan el nombre porque ahora no me lo acuerdo... Caro y Elen habrían ido luego al gimnasio, aunque son tantas las veces que puse esto y no fueron que me da no se qué ya, jajaja. Yo me tomé fecha libre, relajé, hice tareas administrativas y miré un poco de tele... Ah, cené algo de comida que había comprado hace unos días en el supermercado... Malísimo!!!

En fin, a dormir se ha dicho, espero que esta vez sea la noche completa, je... Gracias por estar!! 

martes, 4 de octubre de 2011

Día 122 - Aguante Banquete!

Sí, hoy me voy a tomar una pequeña licencia. Voy a usar este espacio para algo que no corresponde, algo distinto al objetivo que tuvo la página desde un comienzo. Espero que no les moleste, y si es así, les pido disculpas y sepan que mañana volvemos a la normalidad...

La verdad es que tampoco hubo mucho para contar hoy. Un día como cualquier otro en la oficina, con el condimento agregado de las llamadas de seguimiento de algunos de los países, pero no mucho más. Hay otra anécdota jugosa que gira alrededor de la vida de Elen, pero nuevamente me volvieron a censurar. En realidad, esta vez no pude conseguir los detalles, sino exhibía mi derecho a la libertad de expresión y les contaba todo, pero van a tener que preguntarle a ella, mil perdones... =D

En la cena se produjo un hecho histórico: por primera vez en siglos (?) fuimos más hombres que mujeres, mas caballeros que damas, más chavales que chavalas, más barbatis que femeies (?). Fuimos a "La Mama" y la lista de presentes, por orden alfabético, rezaba: Ari, Diego, Elen, Garry y Lean. Caro, ausente con aviso... Todo muy rico, a pesar de la onda del mozo...

Pero todo esto son detalles. Lo que en realidad quería contarles hoy es que vuelve Banquete Cacumen, el programa de radio del que soy parte, aún estando a 12 mil kilómetros de distancia y por lo tanto imposibilitado de apersonarme en el estudio. El programa va por FM La Boca 90.1, todos los martes a las 22 hora de Buenos Aires, lo cual viene siendo las 4 am del miércoles en Bucarest. Así y todo, tengo ganas de despertarme y llamar para saludarlos... ¿Lo lograré?

Más allá de esto, les quería pedir que lo escuchen, que le hagan el aguante a los pibes, que lo promocionen como si fuera lo más importante que pasa en sus vidas (?)... A cambio, prometemos acordarnos de ustedes cuando seamos famosos, jajaja... También estamos en Twitter, en Facebook, y tenemos un blog que no es tan lindo como este pero se la re banca porque también lo hago yo... Después me cuentan, je... Gracias por estar!!

lunes, 3 de octubre de 2011

Día 118 a 121 - Negro Porvenir

Acá está el blog. Para los que preguntaban. Para esos que cuando reciben estas maravillosas piezas literarias (?) no dicen nada, pero apenas les falta el pan de cada día saltan y se enojan como Mauro Viale con Samid o viceversa... (?) Decía, vayan acostumbrándose a que tal vez no haya posteos todos los días: el ritmo de vida acá no es el mismo, no hay tantas cosas para contar, y sobre todo no es tan fácil ser original después de 4 meses...

Sí, mañana se cumplen cuatro meses desde aquella tarde de sábado en que nos despedimos por vez inicial de nuestros familiares para subirnos al primero de los cientos (?) de aviones que hemos tomado en este tiempo. Bebés que estaban adentro de panzas ahora están afuera (saludos a Santi), panzas que apenas asomaban ahora son enormes (no sólo embarazos, mi panza también ha crecido bastante, jajaja) y mucha agua ha pasado bajo el puente...

El fin de semana una vez más volvimos a dividirnos. Ari enfiló junto a su novio para Atenas, decidida a buscar los orígenes de su nombre y de paso a tratar de solucionar la crisis económica. No estoy al tanto si pudo lograr una o la otra, pero lo que es seguro es que volvió encantada. Mientras tanto, Elen también partió en busca de sus raíces, en este caso hacia Israel. Se metió al Mar Muerto, visitó el Muro de los Lamentos, y también quedó maravillada. Eso sí, me prohibieron contar la anécdota más jugosa. Los dejo imaginar... =)

Caro y yo estábamos sin destino, así que el viernes por la tarde nos juntamos en el ya clásico octavo piso a deliberar. Decidimos ir para el lado de Constanta, segunda ciudad en importancia del país, donde a orillas del Mar Negro se encuentra la playa Mamaia, teóricamente muy linda. Gran decisión tomamos, y fue la de no reservar hotel, jajajaja. Tres horitas de tren hacia el este, rogando que las nubes grises se disiparan antes de llegar, pero no fue así. Sumale el frío, que nos dejó a nosotros dos como únicos habitantes en ojotas, y el resultado no parece ser el mejor. Para colmo, después de andar casi 2 horas a pie para llegar a Mamaia, nos encontramos con una imagen de desolación correspondiente con la época del año (la temporada fuerte terminó en septiembre) pero no con lo que imaginábamos. El combo letal (?) lo completaba un sinfín de aguasvivas y medusas, algún que otro ave durmiendo una siesta eterna (?) a la orilla del mar, y un tendal de bares... cerrados.

Moraleja: almorzamos en Mc Donald´s y partimos raudamente a la estación de tren, para cambiar los boletos y huir de ahí lo antes posible. El final de fiesta fue un señor mayor (viejo del orto queda re feo, y jamás usaré esa frase, jajaja) que tenía frío, pero en vez de subir la temperatura del aire acondicionado la bajaba cada vez más, haciendo caso omiso a nuestros intentos de explicación (ay, la barrera idiomática...) y convirtiendo el compartimiento en una especie de frigorífico... No nos congelamos de milagro...

Ayer aprovechamos el día libre para ir al shopping aledaño al aeropuerto, pero no compramos más que unas antiparras que yo necesitaba para seguir con mi sueño de ser el nuevo Meolans. Luego cené con Garry, que asegura haber laburado bastante durante el fin de semana. Habrá que creerle...

Hoy volvimos a la oficina, pero para qué comentarles de eso, si no les interesa... ¿O sí? Más tarde una pasadita por el supermercado, y una sesión de gimnasio. Algunas de las chicas amenazaron con ir, tal vez lo hayan hecho antes que yo...

Cierro esta perorata (?) contando que mañana arranca la cuarta temporada de Banquete Cacumen. Para más detalles sobre este bonito programa de radio, busquenlo en Facebook, sigan a @banquetumen en Twitter, o lean banquete4.blogspot.com... Dicen por ahí que si no escuchás el programa, pasa Ricardo Fort por tu casa y se queda a tomar mate... Pensalo...

En fin, volveremos un día de estos, dependiendo del clamor popular =P... Gracias por estar!!