Ya se acerca Noche Buena, ya se acerca Navidad, y acá en Estados Unidos pasan cada vez más cosas, que son difíciles de contar sin escribir todos los días, así que este será un resumen trasnochado y sin muchos detalles, abierto para que después cada uno pregunte, jeje. Sí, ya sé que cada vez que dije esto terminé escribiendo pergaminos, veremos si esta vez es la excepción o no... =D
De trabajo decidí que voy a intentar escribir lo menos posible, pero no puedo evitar contar que el jueves (primer día de Ari en la oficina, ya que estamos) tuvimos nuestro brindis de navidad, algo así como la fiesta de fin de año, pero que no le llega ni a los talones a la que nos perdimos en Buenos Aires. Fue en Cavanaugh´s, un restaurante a mitad de camino entre la oficina y nuestro edificio. El horario, de 15.30 a 18.30, atentaba contra un festejo con todas las letras, no sé si me explico, jeje.
Algo de comida, muy rica por cierto, y una particularidad con las bebidas: invitaba todo el director del área durante la primera hora, y después cada uno se tenía que pagar lo suyo. Imagínense lo que fue la barra los cinco minutos previos al cierre de la cuenta, jajaja. Cuando aquello terminó, o casi, algunos fuimos para Kooma a seguir celebrando la navidad (?) Lo raro es que volvimos a casa a las 9 de la noche, cosa que a las chicas les pareció fantástico pero yo no puedo terminar de aceptar...
El viernes seguimos de festejo. Después de cerrar la semana laboral, y de una reparadora siesta en mi caso, partimos con los autos de Malik y Santosh hacia Philadelphia. Allí, además de Jen y Barry, estaban esperándonos Mark, su novia Barb y unos amigos. Cenamos todos en un restaurante de comida india, donde al parecer también había un famoso jugador de fútbol americano. La morfi (?) estaba muy buena, y los amigos que conocimos eran bastante copados. Aclaración: uso la palabra copados porque no encuentro forma de describir a una de las señoras presentes...
A las 12 le cantamos el feliz cumple a Caro, la benjamina del equipo, y partimos hacia Cuba Libre para seguir con el festejo... No querían dejarme entrar debido a mis bonitas zapatillas azules. Entre Jen y Ari intentaron convencer al patova pero parecía no haber caso. Hasta que el "señor" soltó una frase mágica: "Si cuando me mostrás tu ID (identificación, documento, llamenlo como quieran) ponés un billete abajo, tenés más chances de pasar". Oh, si... La corrupción se ha globalizado, y esta vez me benefició, jeje... La saqué barata igual, porque conmigo fue más sutil, me dijeron que después directamente pedía 20 dólares de frente manteca (?) al que no cumplía con la vestimenta adecuada...
Ayer por la mañana, y con apenas un par de horitas de sueño sobre nuestras espaldas, partimos en el GoToBus con rumbo a Nueva York, para nuestra tercera visita a la Gran Manzana. Decir que nos cagamos de frío es evidente y reiterativo, así que no lo voy a hacer... =P En cambio sí voy a contar que fuimos a visitar la famosa pista de patinaje del Rockefeller Center, pero no pudimos darnos el lujo de hacer el ridículo porque el lugar, al igual que toda la ciudad, desbordaba de gente. También recorrimos la Quinta Avenida, primero juntos y sin entrar a los negocios, y luego por separado, las chicas shoppineando (?) a gusto y yo entrando a los locales importantes como Nike, Apple, NBA, Lindt, etc. Más tarde hicimos algo de fiaca y luego salimos a comer comida mexicana, pero para ese entonces ya se nos había hecho tarde para ir a una fiesta a la que nos había invitado Garry y al parecer no estuvo tan buena...
Hoy por la mañana, después de un nutritivo desayuno en Dunkin Donuts, salimos a recorrer el Central Park. Sencillamente hermoso es ese lugar, verde y marcado contraste con la jungla de edificios que lo rodea. Caminamos bastante, e incluso llegamos hasta el lago mayor, bastante al norte del parque. Por si las chicas leen, les cuento que tiene una circunferencia de 1,6 millas, algo así como 2 kilómetros y medio, bastante menos de lo que habíamos hablado...
Por la tarde, las chicas se fueron a almorzar, y yo aproveché para encontrarme con un viejo amigo de la primaria, que vive hace unos años acá y parece que va camino a convertirse en uno de los grandes percusionistas de la historia (de nada, amigo, jeje). Almorzamos algo, y después fui a conocer su casa en Harlem, donde me mostró algunos de los laburos que ha estado haciendo con Banda Magda y la Gregorio Uribe Big Band (tranqui, Marce, no te lo cobro el chivo, jeje).
A la hora de partir, nos reencontramos en el hotel (muy bueno resultó, por cierto) y partimos hacia dónde se suponía que iba a pasar el micro. De hecho, el ticket electrónico marcaba esa dirección. Pero la noche nos tenía preparada una última "sorpresita", je... Llegó un colectivo, ya sobre la hora de partida del nuestro, y cuando preguntamos nos dijeron que ellos eran de otra compañía, y que el nuestro había cambiado la parada hace un tiempo, para moverse a dos cuadras de ahí, sobre una calle paralela. Chan!!
Sin estar del todo seguros si creerle o no, salimos disparados. Preguntamos a dos personas más, que nos dieron indicaciones contradictorias entre sí... Cuando estábamos dispuestos a volver al punto de partida (ergo, resignarnos...) vimos en un semáforo al objeto de nuestro deseo. A las corridas, lo seguimos hasta que estacionó dos cuadras más tarde. En la parada, había mucha más gente de la que entraba, y en cuanto se abrió la puerta la situación se descontroló... Todavía no entiendo bien cómo fue que hicimos para conseguir asiento los 4, pero la cuestión es que lo logramos. Distinta suerte tuvo un pobre flaco que declaró haberse perdido su tercer ómnibus seguido, a pesar de tener pasaje y estar esperando hacía 2 horas. El muchacho de la empresa le dio sus condolencias, y tras despedirlo empezó a venderle ticket a los que habían subido sin boleto... Curiosa y lamentable administración...
Y así llegamos al final de esta historia, que nuevamente se alargó más de la cuenta, aunque en esta ocasión me quedo con el consuelo (?) de que sí me quedaron un montón de historias sin contar por falta de tiempo y espacio... Ah, como cierre estadístico les cuento que esta es la entrada número 100 de este humilde blog, aunque no hace falta que me feliciten por ello... =P... Gracias por estar!!