viernes, 23 de diciembre de 2011

Día 198 a 202 - Jo jo jo

Feliz navidad! Y un próspero año nuevo... Se pasó rápido la semana, ni hablemos del año... Muy intensa laboralmente hablando, muy tranquila en lo que al resto de las actividades se refiere, con temperaturas sorprendentemente altas para esta época del año (por suerte, podríamos congelarnos en caso contrario, jeje) y con un solo hecho para destacar: la descomunal torta de brownies con chocolate y Oreo que Garry nos preparó ayer como despedida... Tremenda!

Despedida de él, porque nosotros hoy fuimos a la oficina desierta, terminamos nuestros asuntos y nos volvimos. En este momento debería estar terminando de armar la valija, porque en media hora nos pasa a buscar Phil para llevarnos (sí, sí, una vez más) al aeropuerto de Philadelphia, pero no quería irme sin despedirme de nuestros miles (?) de lectores, ya que no volveré a escribir hasta el año que viene... Guau, suena fuerte eso, pero es apenas una semanita, hasta que el destino, el proyecto, y seguramente la nieve (=P) nos vuelvan a reunir en esta bonita ciudad.

Se viene un enero con mucho frío, visitas de diversa índole, importantes adquisiciones, y tal vez algún viaje alocado. Me siento el presentador de Telefé haciendo estas cosas, jeje... Bueno, eso, nada más... Feliz navidad y feliz año nuevo para todos aquellos a quienes no tenga la posibilidad de saludarlos por otro medio... Al resto no, tengan paciencia y ya los saludaré de otra manera, jeje... Chau 2011, a vos te digo... gracias por estar!!

domingo, 18 de diciembre de 2011

Día 194 a 197 - Que los cumplas...

Ya se acerca Noche Buena, ya se acerca Navidad, y acá en Estados Unidos pasan cada vez más cosas, que son difíciles de contar sin escribir todos los días, así que este será un resumen trasnochado y sin muchos detalles, abierto para que después cada uno pregunte, jeje. Sí, ya sé que cada vez que dije esto terminé escribiendo pergaminos, veremos si esta vez es la excepción o no... =D

De trabajo decidí que voy a intentar escribir lo menos posible, pero no puedo evitar contar que el jueves (primer día de Ari en la oficina, ya que estamos) tuvimos nuestro brindis de navidad, algo así como la fiesta de fin de año, pero que no le llega ni a los talones a la que nos perdimos en Buenos Aires. Fue en Cavanaugh´s, un restaurante a mitad de camino entre la oficina y nuestro edificio. El horario, de 15.30 a 18.30, atentaba contra un festejo con todas las letras, no sé si me explico, jeje.

Algo de comida, muy rica por cierto, y una particularidad con las bebidas: invitaba todo el director del área durante la primera hora, y después cada uno se tenía que pagar lo suyo. Imagínense lo que fue la barra los cinco minutos previos al cierre de la cuenta, jajaja. Cuando aquello terminó, o casi, algunos fuimos para Kooma a seguir celebrando la navidad (?) Lo raro es que volvimos a casa a las 9 de la noche, cosa que a las chicas les pareció fantástico pero yo no puedo terminar de aceptar...

El viernes seguimos de festejo. Después de cerrar la semana laboral, y de una reparadora siesta en mi caso, partimos con los autos de Malik y Santosh hacia Philadelphia. Allí, además de Jen y Barry, estaban esperándonos Mark, su novia Barb y unos amigos. Cenamos todos en un restaurante de comida india, donde al parecer también había un famoso jugador de fútbol americano. La morfi (?) estaba muy buena, y los amigos que conocimos eran bastante copados. Aclaración: uso la palabra copados porque no encuentro forma de describir a una de las señoras presentes...

A las 12 le cantamos el feliz cumple a Caro, la benjamina del equipo, y partimos hacia Cuba Libre para seguir con el festejo... No querían dejarme entrar debido a mis bonitas zapatillas azules. Entre Jen y Ari intentaron convencer al patova pero parecía no haber caso. Hasta que el "señor" soltó una frase mágica: "Si cuando me mostrás tu ID (identificación, documento, llamenlo como quieran) ponés un billete abajo, tenés más chances de pasar". Oh, si... La corrupción se ha globalizado, y esta vez me benefició, jeje... La saqué barata igual, porque conmigo fue más sutil, me dijeron que después directamente pedía 20 dólares de frente manteca (?) al que no cumplía con la vestimenta adecuada...

Ayer por la mañana, y con apenas un par de horitas de sueño sobre nuestras espaldas, partimos en el GoToBus con rumbo a Nueva York, para nuestra tercera visita a la Gran Manzana. Decir que nos cagamos de frío es evidente y reiterativo, así que no lo voy a hacer... =P En cambio sí voy a contar que fuimos a visitar la famosa pista de patinaje del Rockefeller Center, pero no pudimos darnos el lujo de hacer el ridículo  porque el lugar, al igual que toda la ciudad, desbordaba de gente. También recorrimos la Quinta Avenida, primero juntos y sin entrar a los negocios, y luego por separado, las chicas shoppineando (?) a gusto y yo entrando a los locales importantes como Nike, Apple, NBA, Lindt, etc. Más tarde hicimos algo de fiaca y luego salimos a comer comida mexicana, pero para ese entonces ya se nos había hecho tarde para ir a una fiesta a la que nos había invitado Garry y al parecer no estuvo tan buena...

Hoy por la mañana, después de un nutritivo desayuno en Dunkin Donuts, salimos a recorrer el Central Park. Sencillamente hermoso es ese lugar, verde y marcado contraste con la jungla de edificios que lo rodea. Caminamos bastante, e incluso llegamos hasta el lago mayor, bastante al norte del parque. Por si las chicas leen, les cuento que tiene una circunferencia de 1,6 millas, algo así como 2 kilómetros y medio, bastante menos de lo que habíamos hablado...

Por la tarde, las chicas se fueron a almorzar, y yo aproveché para encontrarme con un viejo amigo de la primaria, que vive hace unos años acá y parece que va camino a convertirse en uno de los grandes percusionistas de la historia (de nada, amigo, jeje). Almorzamos algo, y después fui a conocer su casa en Harlem, donde me mostró algunos de los laburos que ha estado haciendo con Banda Magda y la Gregorio Uribe Big Band (tranqui, Marce, no te lo cobro el chivo, jeje).

A la hora de partir, nos reencontramos en el hotel (muy bueno resultó, por cierto) y partimos hacia dónde se suponía que iba a pasar el micro. De hecho, el ticket electrónico marcaba esa dirección. Pero la noche nos tenía preparada una última "sorpresita", je... Llegó un colectivo, ya sobre la hora de partida del nuestro, y cuando preguntamos nos dijeron que ellos eran de otra compañía, y que el nuestro había cambiado la parada hace un tiempo, para moverse a dos cuadras de ahí, sobre una calle paralela. Chan!!

Sin estar del todo seguros si creerle o no, salimos disparados. Preguntamos a dos personas más, que nos dieron indicaciones contradictorias entre sí... Cuando estábamos dispuestos a volver al punto de partida (ergo, resignarnos...) vimos en un semáforo al objeto de nuestro deseo. A las corridas, lo seguimos hasta que estacionó dos cuadras más tarde. En la parada, había mucha más gente de la que entraba, y en cuanto se abrió la puerta la situación se descontroló... Todavía no entiendo bien cómo fue que hicimos para conseguir asiento los 4, pero la cuestión es que lo logramos. Distinta suerte tuvo un pobre flaco que declaró haberse perdido su tercer ómnibus seguido, a pesar de tener pasaje y estar esperando hacía 2 horas. El muchacho de la empresa le dio sus condolencias, y tras despedirlo empezó a venderle ticket a los que habían subido sin boleto... Curiosa y lamentable administración...

Y así llegamos al final de esta historia, que nuevamente se alargó más de la cuenta, aunque en esta ocasión me quedo con el consuelo (?) de que sí me quedaron un montón de historias sin contar por falta de tiempo y espacio... Ah, como cierre estadístico les cuento que esta es la entrada número 100 de este humilde blog, aunque no hace falta que me feliciten por ello... =P... Gracias por estar!!

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Día 191 a 193 - Bingo

Bingo!! O "cartón lleno" si les gusta más, o "equipo completo", si no son tan amigos de las metáforas... O "la mesa esta servida"... Ah, no, esa no iba acá, pero bue, son cosas que pasan, jeje. La cuestión es que después de muchas (muchas pero muchas muchas muchas) idas y vueltas, estamos nuevamente los 4 en la fría Wilmington, que amenaza con ponerse más y más fría. El lunes por la noche, después de un periplo que detallaremos a continuación, llegó Caro. Hoy fue el turno de Ari, que mañana se reintegra a la oficina, justo a tiempo para el brindis de navidad... Qué casualidad, no? jeje 

Hablando del tema, mañana es la fiesta de fin de año de la oficina de Buenos Aires: nos encantaría estar pero todavía no tenemos noticias de que se haya inventado la teletransportación (una lástima =D) así que nos la vamos a perder... Desde aquí, dos pedidos: pasenla bien por los que no estamos, y si hay regalo guarden, jeje.

El domingo, las Águilas de Philadelphia consiguieron un importante triunfo como visitante ante los Delfines de Miami, en una nueva jornada de la NFL, la liga de fútbol americano. ¿Qué tiene ver eso con todo esto? Que al parecer mucha gente fue a ver el partido, y por lo tanto eran unos cuantos los que el lunes por la mañana querían volver del estado del sol hacia la cuna de la independencia (ja, los maté con esa, eh, jajaja). ¿Y entonces? Cuando Carito llegó hasta la puerta de embarque dispuesta a abordar el segundo avión, se enteró que el vuelo estaba lleno y ella no tenía asiento asignado. Conclusión: unas cuantas horas varada en el aeropuerto, y sin poder entrar al Free Shop porque era vuelo doméstico. Finalmente llegó...

Mientras tanto Elen y yo volvimos a la oficina a seguir laburando y lidiando contra una avalancha de problemas técnicos, que afortunadamente se fueron solucionando, una vez más con la ayuda inestimable de Marcel. El almuerzo fue con Garry, y la salida del trabajo fue una hora y pico más tarde de lo previsto. Así y todo, ambos fuimos al gimnasio. A propósito, debería revisar los archivos (?) pero debe ser la primera vez en mi vida que completo 5 visitas al gimnasio en una semana. No, graciosos, no fueron simplemente visitas, fueron sesiones de entrenamiento, y de las buenas... (?)

Ayer volvimos a ser tres en la oficina, y después de varias deliberaciones (chiste interno, sepan entender...) hubo reacomodamiento de posiciones, para que podamos trabajar más cómodos en los equipos que nos asignaron: Caro con Elen, Ari conmigo. Intentamos tener clases de Alfa (otro bello programa con el que vamos a laburar) con el amigo Jun, pero una vez más la tecnología se puso en la vereda de enfrente y debimos conformarnos con avances moderados en la cuestión que nos convoca.

Por la noche visitamos a Barry, que volvió de Nueva Jersey para quedarse en Wilmington, y seguir con la recuperación luego de un pequeño accidente de tránsito sobre el cual no vamos a ahondar y en el que la sacó muuuy barata. Bien de ánimo, el lunes vuelve a trabajar, y está bastante más flaco que la última vez que lo vimos, lo cual despierta la envidia de unos cuantos, jeje. También conocimos a su mamá, que vino a quedarse con él y a laburar de madre...

Hoy fue el turno del famoso "Club de Cumpleaños", esa costumbre por la cual una vez por mes la gente se junta a festejar todos los cumpleaños que entran en el período, y a comer como animales, jeje. Almorcé con Garry en Subway (comería ahí todos los días si no hiciera tan mal...) mientras las chicas compraron en la cafetería y bajaron a sus escritorios a degustar. Por la tarde, por suerte, sí hubo avances significativos en lo laboral, lo cual nos pone muy contentos porque, recuerden, a eso vinimos... 

Ari llegó, en condiciones más normales que las de Caro, pero tan cansada que ni la vimos... Con Elen y Caro nos juntamos a cenar pizza y a planificar el fin de semana. Justo justo como en los viejos tiempos... Ahhhhh... Gracias por estar!!

domingo, 11 de diciembre de 2011

Día 189 y 190 - Sin despertador

Tengo que hacer memoria, pero debe ser la primera vez, o una de las primeras, al menos en estos 6 meses, que me levanto sin despertador, con todo lo que eso significa. De lunes a viernes siempre hubo que laburar, los fines de semana en EEUU hemos viajado y había que aprovechar el tiempo, y en Rumania la alarma sonaba para no perderse el desayuno, jeje... Pero ayer, y también hoy, me di el placer de dormir hasta que el cuerpo me lo pidió, lo cual terminó siendo alrededor de las 11 de la mañana en ambos casos. Elen tampoco usó despertador, pero se levantó mucho más temprano, allá ella, jeje.

Ayer, después de desayunar, nos fuimos a caminar un rato por la ciudad, desafiando el frío y aprovechando para algo el hecho de que todavía no tenemos auto. Encaramos para el lado del río, el mismo sendero de siempre, y recorrimos la costanera de punta a punta, hasta llegar a un refugio de no sé qué pindonga, que parece ser un gran lugar para llevar a los niños... (?) Como no tenemos niños, y hace rato que nosotros dejamos de serlo (=P), pegamos la vuelta, con una parada técnica en Iron Hill para hamburguesear... =D

La noche del sábado arrancó temprano. A las 5 de la tarde (sí, 5 de la tarde, no me dejó ni terminar de ver a Messi, jeje) nos pasó a buscar Santosh por el departamento y nos subimos a su nuevo Audi (groso!!) para ir a buscar a Malik, a Jen, y una hora y media más tarde aparecer en la casa de Steve, uno que laburaba con los chicos hace un tiempo. Muy bonito hogar, un montón de gente que no conocíamos pero que nos recibió muy bien, comimos, bebimos, charlamos y varias horas más tarde partimos... A pesar del cansancio que ya todos teníamos, la noche estaba muy joven como para darla por finalizada, así que encaramos para Side Bar, en la ciudad (o localidad, o barrio, o lo que sea, je) de West Chester, donde nos reencontramos con "la apoyadita", el baile nacional por estos pagos, jajaja. 

Esta mañana la rutina fue parecida, aunque después de investigar un poco en Google Maps decidimos enfilar para el otro lado, es decir para el norte, una porción de la ciudad totalmente desconocida para nosotros. Gran acierto la verdad, el paisaje es hermoso también en la otra dirección, también hay una especie de río, unos parques enormes y muy bonitos, y hasta un zoológico, al que le faltaban la mitad de los animales, pero igual dentro de todo zafaba. Llamas, tigres, algún loro, toda una ganga por apenas 4 dólares, je. Eso sí, menos mal que no llevamos la cámara, jeje.

Por la tarde fue momento de gimnasio, con récord de rendimiento para Elen (más de una hora entre bici y elíptico, aplausos para ella) y un pasito más en mi camino de recuperación de lo que alguna vez fue mi estado físico, jeje. Finalmente, para coronar el fin de semana (el primero en Wilmington, por más increíble que parezca), un poco de fútbol por Internet, algo de Skype, y unos ricos fideos (creo que Elen tenía el mismo menú). La nota saliente es que volví a cocinar después de vaya uno a saber cuánto tiempo, jeje.

Mañana arranca una nueva semana, bastante movidita, y con la esperanza de finalmente poder contar con el equipo completo... Gracias por estar!!

viernes, 9 de diciembre de 2011

Día 185 a 188 - Cosas que me hacen feliz

A cambiar el ánimo, se ha dicho. Este relato venía bastante bajón, demasiado pesimista, muy depre... Es hora de una inyección de ánimo, de un shot de buena onda, de una pastillita de felicidad... No, no estuve leyendo a Ari Paluch ni a Claudio María Domínguez (por suerte, jeje). No, no estoy borracho ni drogado (ehhhh, por suerte... ????). Simplemente algunas cosas me hacen bien, y aquí las comparto con ustedes...

Empecemos por el principio: volver a Buenos Aires fue genial. Realmente lo necesitaba, y también las chicas, por supuesto. Si bien fui, de los 4, el que menos tiempo estuvo en Argentina (apenas 10 días), fueron vividos intensamente, repartidos los días entre amigos, familia, trámites, obligaciones laborales, y demases... A las chicas las vi poco, pero por lo que sé y por lo que me imagino, también deben haberla pasado muy bien...

Decía que fui el de estadía más corta, porque fui el primero en terminar con la burocracia, y por lo tanto el pionero para el regreso a Wilmington. El martes por la noche partí junto a mi madre y mi hermano para Ezeiza, y tras dos vuelos demorados, una escala en Miami y un desayuno en Starbucks (para ponerse a tono con la cultura, jeje) me estaba subiendo al auto de Phil (amigo ya, a esta altura...), quien me depositó en el departamento.

Segundo motivo de felicidad: volver a entrar fue casi como un regreso a casa, créase o no. Todo estaba en su lugar, descubrí con alegría que había dejado más ropa y más comida de lo que creía (sobre todo fue la comida lo que me alegró, jajaja) y, a pesar de una alarma de incendios floja de baterías que no dejó de sonar hasta que le cambiaron la pila, disfruté la paz "hogareña".

La tercera razón de mi contento es la gente. Ayer fue el turno de volver a la oficina, y por lo tanto de ver una vez más a "los sospechosos de siempre", que, para peor, encima se alegraban de verme, todo un contraste con Rumania... Decir "hola", que te devuelvan el saludo, y que encima te sonrían, no tiene precio... Además, ayer llegó Elen, lo cual es un dato no menor, ya que me permite tener alguien con quien hablar castellano, jeje. A pesar del frío, y de su convicción de que todo iba a estar cerrado, la llevé (?) a cenar a un coqueto restaurante italiano a un par de cuadras de acá, donde más allá del rico menú, la nota saliente es que el mozo se llamaba Diego... y no era yo, je. Agreguemos acá que el decorado navideño le sienta muy bien a la querida Market Street, y hace que no sea tan grave que oscurezca a las 5 y media de la tarde...

Otra cosa que me hizo sentir muy bien, y acá corro el riesgo de perder toda mi credibilidad, fue volver al gimnasio... Los que me vieron en Buenos Aires saben que lo andaba necesitando (=D), pero más allá de eso, es una caricia al alma... (?) Con decir que fui ayer y hoy, creo que está todo dicho... Esta tarde se sumó Elen, pero no coincidimos en el horario. Teniendo en cuenta la cantidad de gente, casi casi que tenemos un gimnasio privado, jajaja.

Agreguemos a la lista el placer de que la gente pida dedicatorias personales para aparecer en el blog, lo cual debe querer decir que hay alguno que otro que lee todo esto. No piensen que voy a responder a los miles (?) de pedidos de fama(???), pero sólo por hoy... Feliz cumple Jenni!!

Para terminar, lo más importante. Sí, adivinaron, la comida. A pesar del duro golpe que significó el cierre de Public House (sí, Caro y Ari, les aviso para cuando vengan que cerró el templo de las hamburguesas), volver a la chatarra yanqui ha representado un gran alivio para quien esto escribe. Subway, comida mexicana, una brutal pizza en Dominos que acaba de ser devorada, y lo mejor está por venir...

Mañana parece que hay fiesta, y el domingo seguramente lo dediquemos a descansar. Sí, señores, parece que me volvió el apetito redactor. Parece que acá en Wilmington sí pasan cosas... Gracias por estar!!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Día 171 y 172 - Ya nos vamos

"Ya nos vamos, nos vamos muy contentos, quisiéramos quedarnos pero no tenemos tiempo", decía una canción que me hacían cantar de chiquito, por ejemplo al volver de los campamentos de la escuela. Analizándola 20 años después me doy cuenta que encierra una gran contradicción, puesto que si nos quisiéramos quedar, entonces tan contentos no nos estaríamos yendo, verdad?

En nuestro caso no sólo es que no quisiéramos quedarnos, sino que además no podríamos, ya que este sábado se nos vence el plazo legal de 90 días para permanecer en Rumania sin necesidad de una visa. Así las cosas, son nuestras últimas horas en el país: si todo sale bien mañana a eso de las 9 de la mañana estaremos abordando el vuelo número sarasa de la línea aérea mondonguito con destino a Madrid. Ahí tendremos una pequeña (?) escala de 12 horas que aprovecharemos para recorrer la ciudad, seguramente con algo más de profundidad que a la ida. Diferencia horaria mediante, el viernes por la mañana estaremos aterrizando en nuestra ciudad natal, para reencontrarnos con los nuestros, burocratizar (?) un ratito y, como siempre, seguir laburando.

Estos últimos días fueron la excusa perfecta para hacer todo, valga la redundancia, por última vez. Ayer, por ejemplo, con Ari nos despedimos de la oficina. Emotiva ceremonia con Catalin y Marius, a quien hubo que explicarle varias veces que mientras acá es invierno en Argentina es verano y viceversa. Bueno, che, no es fácil, jeje. Después, a expreso pedido mío (gracias Ari) acudimos al restaurante italiano frente al laburo, para decir arrivederci (?) a un violento plato de fideos. Dato no menor, es que durante el camino de regreso al hotel nos acompañó una temperatura de 2 grados bajo cero y una sensación térmica de -6º. No, lo que vamos a extrañar el frío... (Agarraron el sarcasmo, no? jeje)

Hoy le devolví el favor y la acompañé (sí, yo me sacrifico, jajaja) a almorzar a KFC, para repetir la proeza del sábado. Acto seguido, volví al shopping a cambiar la remera que no pude cambiar el otro día. Me pasó algo increíble: elegí una más barata (en realidad agarré la primera que se me cruzó, resultó ser más barata, jeje) y... ¡me devolvieron la diferencia en efectivo! Only in Rumania, baby... (?)

Mientras tanto, Caro asistió a 741 clases de spinning en apenas 48 horas, y quedó cerca de batir un récord mundial, pero no podrá ser por esta vez... Contó además que se tuvo que ir del desayuno porque se autoavergonzó (?) de algunas cosas que hizo, pero no vamos a dar detalles porque nos encanta que ustedes piensen cualquier cosa... =P

Se acabó entonces... Como me dijeron hace poquito: "Si te regalan un crucero por la Costa Azul pero antes te obligan a pasar 2 días en Bucarest lo pensás dos veces". No sé si es para tanto, pero estoy contento de volver a mi Buenos Aires querida... El próximo posteo seguramente será desde Wilmington, Estados Unidos, en una nueva etapa de esta bonita aventura, y ya muy cerca del día 200, guau! Lo dije muchas veces, pero no me canso... Gracias por estar!!

lunes, 21 de noviembre de 2011

Día 166 a 170 - Chau Elen

Estoy bien. Quería aclararlo porque después del último posteo hubo unos cuantos que se asustaron. Sí ando (andamos, todos) con ganas de volver, se ve que la nostalgia pega fuerte. El hecho de que la temperatura haya tenido un signito menos adelante durante todo el día y que a las 9 de la mañana parezca de noche, seguramente no ayuda, jeje. Pero bue, así es la vida, no? No sé, es así la vida? Me pregunto, filosóficamente hablando, o algo así... =P

Mientras tanto, pasó un fin de semana en el que (para variar) no hubo mucha actividad. Ni hablar el jueves y el viernes, vacíos de toda vaciosidad (?). El sábado fuimos a hacer shopping, más bien breve por suerte, aunque en mi caso solamente fue para cambiar una remera que me regalaron para el cumpleaños, cosa que no pude hacer porque me pedían un ticket por "cuestiones legales". Gracias Rumania, en serio... Finalmente encontramos el ticket, un día de estos voy y la cambio... Como cierre de oro (?) almorzamos en KFC, nada que ver con nuestra presidente...

Por la noche del sábado íbamos a salir, para despedir a Elen (más info en el próximo párrafo), pero al momento de tomar la decisión la sensación térmica marcaba ¡7 grados bajo cero! por lo que decidimos que mejor cenábamos en el hotel, tras lo cual yo me volví a mi habitación a ver fútbol y las chicas subieron al octavo a comprobar que estaba desierto, jeje.

Adelantaba recién, entonces, que la niña Elen fue la primera en abandonar el país. No la deportaron, tampoco fue nominada al mejor estilo reality show, no tuvo que viajar de urgencia (por suerte), sino que los trámites burocráticos que nos esperan en Buenos Aires requerían de su presencia antes que la nuestra, así que la mandamos a volar, literalmente. Al parecer llegó bien, gracias por preguntar. =D

A nosotros nos quedan un par de días, con lo cual probablemente el próximo texto sea el último desde tierras europeas... Ah, como verán la longitud promedio de estas bonitas poesías (?) se redujo ostensiblemente, pero no se asusten, esto es únicamente porque no pasa nada digno de contar, jeje... Gracias por estar!!

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Día 157 a 165 - Dulce espera

"Las buenas y las malas, tenés que contar todo", me dijo mi amiga Clarita hace unos meses, en la época en la que todavía ella leía el blog y en la época en la que yo todavía escribía, jeje. Tiene razón, pero hasta ahí nomás, porque las cosas buenas son más para compartir con todo el mundo, pero las no tan copadas son más íntimas, y este compilado es leído por multitudes... (?)

La cuestión es que estamos de malas últimamente. No me malinterpreten, han pasado cosas buenas y muy buenas. Terminamos la primera etapa y la más importante del trabajo que vinimos a hacer acá, nos fuimos de paseo el fin de semana a lugares maravillosos y llenos de historias, y como si fuera poco me tocó cumplir años, una ocasión más para demostrar que a pesar de todo (?) la gente me sigue queriendo.

Lo que nos mata en este caso no es la humedad, como reza el conocido refrán, sino la incertidumbre. El título, por si hacía falta aclararlo, es irónico, la espera no es nada dulce. Esta es tal vez la razón por la cual no estuve escribiendo en estos días, esperando definiciones que no llegan y queriendo contar historias completas en vez de pedacitos. Pero, para no perder la costumbre, todavía no se sabe nada, así que no cuento nada. Me declaro en huelga, o algo así...

¿Por qué escribís entonces, salamín? Diez días me pareció mucho, nueve es suficiente... (?) Me encantaría ponerme a contar anécdotas sobre nuestro (con Caro y Elen) fin de semana en Egipto, o sobre el finde de Ari con su familia en Polonia, pero ya pasó, ya fue... Hay un montón igual, ojo, así que si alguno me cruza personalmente un día de estos haganme acordar que les cuente... =D

Creo que estoy perdiendo la práctica con esto, o las ganas de escribir, o el teclado, no sé... =P

Próximamente más aventuras, supongo... Gracias por estar!! 

lunes, 7 de noviembre de 2011

Día 153 a 156 - Últimos días

El viernes, después de terminar (creíamos entonces) la primera y más importante etapa de nuestro trabajo acá, nos fuimos con Caro y Elen al Hard Rock, donde nos encontramos con que los viernes son noche de karaoke. No, no subimos a cantar, aunque no sé bien por qué, ganas no nos faltaban. Un par de cosas para destacar: durante una hora y pico el 100% de las canciones fueron en inglés (buenísimo, porque en rumano no hubiéramos entendido nada, jeje); el nivel promedio de afinación era bastante más que aceptable, lo cual hacía un poco más aburrida la cosa; y el estilo era bastante más melódico/romanticón que fiestero/descontrolístico (?), lo cual también bajaba la líbido (?).

Sábado fue día de vuelo para Elen y Ari, que partieron a Estambul a recrear (?) el viaje que hicimos hace un tiempo con Caro. Mientras tanto nosotros dos nos quedamos. Salimos de compras por ahí, yo durante una hora y me volví, ella dio vueltas por 6, hasta se le hizo de noche antes de volver, jajaja. Luego visitamos Pizza Hut para una rica cena, aunque la pizza no tenía tuco y eso a Caro no le gustó...

Ayer las chicas pasaron el día en Turquía, pasearon en barquito, se hicieron el famoso baño, recorrieron iglesias, mezquitas y palacios, y muchas otras cosas más... Bueno, no fue todo el domingo, pero seguramente no viene al caso, y además no tengo la precisión de qué carajo fue lo que hicieron cada día, jeje... Mientras tanto nosotros fuimos un canto a la inactividad, jeje... En realidad yo fui dicho canto (me dormí una linda pero pequeña siesta), Caro siguió comprando...

Hoy volvimos a laburar, y todo volvió a la normalidad y a la rutina...

Toda esta introducción, que quedó más larga de lo deseado y de hecho terminó ocupando todo el posteo (=P), tenía como objetivo resaltar que todo esto que conté pasa a un segundo plano, debido a que nos enteramos que estamos transitando nuestros últimos días en el país... No sabemos exactamente cuántos, pero sí sabemos que tenemos que ir a Buenos Aires a hacer tramiterío y que ya no regresaremos a tierras de Drácula... (?)

Honestamente, me pone contento. Además de la nostalgia, es como que ya fue, ya tuvimos suficiente de Rumania. Por diversas razones, que no vienen al caso, ya va siendo hora de armar las valijas... Hecha la catarsis, espero que el próximo posteo tenga más onda, jeje (o detalles más concretos de nuestra partida... =D )... Gracias por estar!! 

jueves, 3 de noviembre de 2011

Día 150 a 152 - Mirá, mirá, mirá

Mirá, mirá, mirá, sacale una foto, dice una conocida cancioneta de tribuna, pero después usa la palabra "foto" para rimar con "roto", así que no la vamos a usar por acá... =P La cuestión es que hoy vamos a contar la historia de una foto, no sin antes subrayar (entendieron, no? La palabra está subrayada, soy vivísimo... =P) que efectivamente hemos cumplido 150 días desde nuestra primera partida, aunque a diferencia del día 100 no hubo festejo y pasó más bien sin pena ni gloria.

De hecho, esta semana viene siendo bastante monótona y rutinaria, más que de costumbre, lo cual ya es decir bastante por estos pagos, jajaja. De hecho, para romper con la monotonía, acabo de bajar, por primera vez desde que llegamos, a cenar solo. Suena triste, pero fue un alivio cambiar de aire, y los fideos con frutos de mar estaban para chuparse los dedos... Cosa que no hice por supuesto, jeje...

Una vez más me fui por las ramas, venía diciendo que iba a contar la historia de una foto. Más precisamente la que teníamos que sacarnos para poder acceder en un futuro no muy lejano a una visa de intercambio para entrar a los Estados Unidos de América, más conocido como Yanquilandia. Ayer (o antes de ayer, quién sabe...) había hecho una exhaustiva investigación, que gracias a Google duró casi 3 segundos y arrojó una página de Internet de un estudio de fotos, que promocionaban es tipo de fotos, que tiene un montón de requerimientos especiales.

En una segunda mirada realizada esta mañana, descubrí que el estudio publicitado allí abría de 19 a 22, lo cual suena bastante turbio. Más aún si agregamos la leyenda "no se atiende sin reserva". Decidimos zanjar (?) todas estas dificultades con el envío de un mail, respondido a la brevedad con una cita para las 15. Peeeeero, no daban una dirección sino (recién ante la repregunta) una serie de indicaciones que culminaban con el recontra clandestino "llamame cuándo llegás a la puerta del edificio y te bajo a buscar". Uffff... El tema es que necesitábamos la foto, así que salimos a almorzar con el tiempo calculado para llegar justo (Caro se quedó, con Ari y Elen fuimos el restaurante libanés) y nos apersonamos.

Como el primer teléfono público que encontramos no andaba, le mandamos un mail y nos dividimos. Mientras Ari y Caro esperaban en la puerta, Elen me acompañó a otro público a llamarlo; lo ubiqué y dijo que ya bajaba. Unos cuantos minutos después, cansados de esperar, íbamos a mandar otro mail cuando llegó su respuesta: "No los encuentro". Nos entraron las dudas de si estábamos bien, pero las instrucciones eran bastante claras. Le respondimos con la dirección donde estábamos parados (así se hace, amigo) y como toda contestación nos dio otro número para ubicarlo. Nos aburrimos de jugar a las escondidas (?) y nos fuimos.

Primicia exclusiva, incluso para las chicas: acabo de volver a leer el mail del chabón. Me había salteado una parte, así que estábamos esperando en la puerta de un edificio equivocado... =S Nada, eso, jeje

La cuestión es que salió bien, porque después de preguntar en una agencia de viajes y deambular un poco por el barrio, encontramos (otra vez gracias a la vista de lince de Ari) un local ¡a la calle! que sacaba fotos. Resolvimos el trámite en pocos minutos, más barato, y sin riesgo de que nos saquen los órganos... (?) Obviamente que salimos horribles los cuatro, qué clase de pregunta es esa? jajajaja

Un saludo al muchacho del estudio, la próxima poné bien la dirección en la página en vez de hacerte el misterioso, y no vas a perder clientes... Gracias por estar!!

lunes, 31 de octubre de 2011

Día 147 a 149 - Colmenares

Para los que no veían a Osvaldo Laport en Más allá del horizonte (?) les cuento que Colmenares es el apellido de una actriz cuyo nombre es Grecia. Toda esta perorata para decir que el último fin de semana nos fuimos junto a Caro y Elen a recorrer el país de Platón, Sócrates, Pitágoras y Dimitris Diamantidis, el base de la selección de básquet, que es un crack... (?) Colmenares también me remite a colmenas, que a su vez me hace acordar a las abejas, pero ya les contaré a qué viene esta asociación libre...

El sábado nos levantamos antes de las 6 de la mañana (sí, sí, están leyendo bien) para tomar el correspondiente tren hacia el aeropuerto y de ahí un avioncito (literalmente, por el tamaño) hacia Mykonos. El vuelo duró 20 minutos y hubo tiempo suficiente para que nos sirvan algo para tomar, aplauso para las azafatas... A pesar de que en esta época es poco menos que un desierto, y que hay un viento capaz de mover un avión parado en pista (esto nos pasó a la vuelta, primera vez que veo algo así...), enseguida nos dimos cuenta que se trata de un lugar fantástico.

Caminamos mucho, mucho, sacamos unas cuantas fotos y experimentamos un momento muy divertido... Veníamos andando por ahí cuando vimos adelante unos simpáticos bichitos. Acto seguido, alguna de las chicas (honestamente no recuerdo cuál) gritó: "Abejas"... Estallaron gritos de terror (?) y yo esperaba que las chicas se den media vuelta y salgan rajando para otro lado... Pero no: me empujaron a mí, primero en la fila india, a correr hacia adelante, donde nos esperaban 20 ó 30 metros de lo que para mí eran moscas... Me reí mucho de la reacción... =)

En el almuerzo probamos la mejor aceituna del mundo. Una sola por persona, pero suficiente para semejante veredicto... Por la tarde, a petición de Elen, decidimos ir a conocer una playa, lógica decisión... El tema es que los carteles indicaban sentido pero no distancia, así que nos tomó básicamente una hora y media llegar, jeje... El paisaje llenaba los ojos, y para colmo (?) estaba adornado (?) por dos pelados jugando a la paleta y los chicos que atendían el parador. El problema era que no teníamos ni tiempo ni ganas para volver caminando, y el verdadero problema era que no había taxis ni micros que nos saquen de ahí, lo cual nos enteramos después de media hora de esperarlo en vano...

Por suerte, el muchacho del parador (tooooda la onda) se ofreció a llevarnos en su auto, una vez que cerró el bolichín. Nos dejó en el sector arribos, pero no nos dimos cuenta de eso hasta un rato después... En el interín, entramos al salón desierto, vimos en la pantalla que el último vuelo del día estaba anunciado para 5 minutos después (una hora y media antes de lo previsto), nos desesperamos, corrimos en vano, finalmente encontramos un local abierto... y nos avisaron que partidas estaba del otro lado... =D Recién ahí volvimos a respirar, jeje...

Regresamos a la capital del país, dejamos nuestro equipaje de mano en el hotel y salimos a buscar un buen lugar para cenar. Fallamos, encontramos uno muuuy bueno... ;) Ensalada griega y pulpo a la parrilla fue el menú, creo que no necesito decir que estaba tremendo... Ah, antes de eso nos trajeron unos pancitos con pasta de aceitunas, sencillamente sublimes...

La mañana del domingo la dedicamos a recorrer la ciudad y comprobar que no entendemos un corno (?) de historia y cultura griegas. Partenón, Acrópolis, Teatro de Dionisio y un montón de otras cosas que deben ser re importantes pero no significaron casi nada para nosotros... Después, no hubo tiempo para las cosas que queríamos hacer y no queríamos hacer las cosas para las que teníamos tiempo, así que resolvimos el problema de la forma más sencilla: nos fuimos a almorzar, jeje. Luego al aeropuerto, de ahí a la querida (?) Rumania y el resto del día simplemente se nos fue, potenciado por el hecho de que acá cambiamos el horario y ahora anochece más temprano. Deprimentísimo...

Mientras tooooodo esto ocurría, Ari se quedó (recordarán los fanáticos de este blog que ella ya había estado en Atenas) y dedicó el fin de semana a hacer un poco de shopping y aprovechar para recorrer el parlamento, aunque según sus propias palabras no se ve ni el 10% del edificio. Claro, es el segundo más grande del mundo, el tour entero demoraría horas, jeje.

Hoy fuimos a la embajada argentina a justificar que no votamos en las elecciones, y con Garry de vacaciones aprovechamos para estrenar la modalidad del home working, o más bien hotel working en este caso... Mañana igual vamos a la oficina, pero eso ya es otra historia... Gracias por estar!!

viernes, 28 de octubre de 2011

Día 145 y 146 - Adrenalina

Arranco con una confesión: soy un boludo. Sí, sí, ya sé que no es nada nuevo, que la mayoría de ustedes ya lo sabía, pero hoy volvió a quedar demostrado con creces. No iba a escribir de hecho, pero necesitaba descargarme, contar lo que pasó para que ustedes se puedan reír... de mí, jajaja.

El atenuante es que, como había comentado internamente hace un par de semanas, cuando uno viaja muy seguido empieza a relajarse, y a realizar los preparativos sin tomar tantas precauciones. Lo único que realmente hay que asegurarse de llevar con uno es el pasaporte. Claaaaaro, el único detalle es que cuando uno tiene dos pasaportes (el vigente y uno anterior con la visa) tiene que tener cuidado de agarrar el correcto...

Sí, señores, me fui al aeropuerto sin pasaporte vigente. Lo más loco es que nunca me di cuenta, claro está. Cuando me acerqué al mostrador de check in y le pasé el documento al señor, vi de refilón (?) la foto y me noté mucho más joven... Primero pensé que el tratamiento anti age estaba haciendo efecto (?) pero enseguida caí en la cuenta del error. Confiado primero en que tenía los dos, revolví la mochila hasta que me convencí de que no... =S Para colmo, habíamos arribado a Otopeni con el tiempo justo, y para agregarle condimento a la cuestión estábamos en hora pico.

Yo me resigné, pero Caro y Elen rápidamente me sacaron del letargo a los gritos y me mandaron al hotel. Gracias, chicas... Me subí al primer taxi que encontré (me cobró una fortuna, obviamente, pero no me importó...) y lo hice llevarme, esperarme mientras agarraba el pasaporte correcto (mi imagen corriendo por los pasillos debió haber sido bastante patética) y volverme a trasladar al aeropuerto. Mientras tanto, las chicas intentaban convencer a cuanto funcionario se cruzaran por el camino de que yo estaba por llegar...

"Es tarde, muy tarde", me dijo la chica del mostrador cuando finalmente aparecí. Chocolate por la noticia, jeje... Cuestión que faltaban 15 minutos para el despegue cuando finalmente hice el check in, pero abordé la aeronave sin problemas gracias a que el lugar es chiquito y no había casi gente.

Después de eso hubo un vuelo, un paseo por el "barrio" y un irse a dormir tempranito en cualquier momento, porque mañana madrugamos... También pasa a segundo plano el día de ayer, que me encontró cenando con Garry, y el de hoy, dedicado a ultimar detalles laborales antes de sus vacaciones. ¿Qué dónde estamos nosotros? En la próxima entrega habrá más detalles, por ahora lo importante es que logré llegar, jajaja... Gracias por estar!!

miércoles, 26 de octubre de 2011

Día 142 a 144 - Fumata blanca

La semana arrancó movidita, al menos para mí y para Ari, que junto a Garry permanecimos hasta altas horas de la tarde (creo que acabo de inventar una expresión, jeje) en la oficina. Eso me hizo tener la sensación de que los dos días me pasaron sin pena ni gloria. O sin gloria al menos... Peor era la situación para Ari, que venía de un fin de semana de laburo como ya hemos contado en este espacio. Ojo, la cosa no era mucho mejor para Elen y Caro, la única diferencia es que ellas se fueron más temprano y siguieron trabajando desde el hotel.

Hoy para variar no salió el sol a la mañana, evidentemente no tiene pensado dar la cara hasta que no vuelva el verano... (?) A pesar de eso, porque nuestras tareas no dependen del clima (=P), fuimos a trabajar como cada santo día. Esta vez Elen se dejó su computadora en la habitación, calculo que un día de estos se la va a olvidar en algún lugar en serio. Tenía otra anécdota para contar que la hacía quedar mal, pero por suerte para ella me la olvidé, jajaja...

La cuestión es que esta vez por fin logramos irnos un poco más temprano. Antes, o después según el caso, cada uno de nosotros tuvo que soportar (ese es el verbo correcto, porque más de uno lo sufrió...) una entrevista telefónica para corroborar nuestro nivel de inglés, requisito del gobierno de los Estados Unidos para darnos una visa. Obvio que aprobamos todos, cómo van a dudar de nosotros???

Una vez que pasaron los nervios, arreglamos con Mr Garry para una postergada salida, con la excusa de que el fin de semana se nos va de vacaciones. Un toque que nos deja en banduza, pero bien, jeje... Nos encontramos en el lobby, donde se estaba festejando el Día Nacional de Austria (esto es posta, eh), y encaramos para Pizza Hut. Atenti a lo que comimos ahí... Sí, pizza, genios del mundo (?), pero el chiste estaba en la masa... No sé si existe en otro lado, pero en mi caso es la primera vez que lo veo: el borde de la pizza estaba compuesto por "deditos" de muzzarella, 24 para ser más exacto. No sé si estoy explicando bien el asunto, pero ponganle imaginación, carajo... La cuestión es que estaba buenísimo...

De ahí, a la "Calle del Opio", o algo así, a cumplir con un plan que teníamos pendiente hace varios días. El mismo consistió en juntarnos a fumar narguila, o narguile, o hooka, o pipa de agua, o como corno se llame en su cultura... No, mamá, no es droga... Bueno, depende qué le ponga uno además de agua, no? En nuestro caso fue tabaco con sabor a frutillas, bastante inocentón. Lo gracioso es que además de la pipa nos obligaron a consumir bebidas, de hecho vinieron como tres veces a preguntarnos si queríamos algo, jeje. Se hizo tarde, y por eso estoy escribiendo a esta hora...

Eso sí, mañana parece que hay que ir a laburar como siempre... =S... Gracias por estar!!

domingo, 23 de octubre de 2011

Día 138 a 141 - Pasó volando

Paradojas idiomáticas, este fin de semana en el que no volamos, se nos pasó volando. En una ciudad cada vez más gris y sin demasiadas alternativas para el entretenimiento, las opciones son bastante limitadas: trabajar (como hizo Ari), salir de shopping (como Elen y Caro) o mandarse 28 capítulos de House, como hice yo, jeje.

El tema está en que hace bastante que no escribía, desde el miércoles a la noche. ¿Qué pasó el jueves? Ya ni me acuerdo. Ah, sí ,sí, por problemas técnicos tuve que irme antes de la oficina y continuar trabajando desde el hotel, lo cual tiene las ventajas de vestirme como se me ocurre y poder tomar mate sin necesidad de trasladar todo el equipamiento, y la desventaja de no poder compartir más momentos con mis chiquiticas... (?)

El viernes casi nos deja una anécdota de novela, cuando Elen se dejó olvidada su computadora en la mesa del desayuno antes de salir para el trabajo. Por suerte para ella, pero lamentablemente para las intenciones de este blog (=P), nos percatamos del faltante justo a tiempo y pudo partir hacia el freezer (o la calle a las 8 y pico de la mañana, que tiene la misma temperatura...) con todos los elementos necesarios. A la noche íbamos a salir, o al menos eso pensaba yo, pero tuve menos quórum que la Coalición Cívica en el Congreso... (?)

Ayer después de desayunar salimos a dar una vuelta con Elen (apareció casi de sorpresa, pensamos que se había ido a pasar el día a otro lado) y Caro. En una hora y monedas, nos cruzamos con una procesión religiosa, un outlet de Nike que parece tener precios de outlet posta, una carrera de bicicletas y una exhibición de autos o algo así. ¿Quién dijo que no pasan cosas en Bucarest? Eso sí, lo que habíamos ido a buscar, que era el Parlamento, estaba cerrado... =S De regreso, las chicas hicieron una "pasadita" por el shopping y yo entré a mirar una muestra bastante pedorra llamada "El Arte de la lata", consistente en obras hechas principalmente con restos de recipientes de Red Bull. La mejor era la más simple: una jaula vacía, adentro una lata vacía y abollada, y un agujero en el techo de la jaula. Genial! (Se entendió, no? No me hagan tener que explicarla, jeje).

Después de una tarde a puro ocio (sólo interrumpida por un ratito de gimnasio) y luego de varios intentos fallidos, finalmente salimos. Ari se dio de baja, a Garry nunca lo pudimos ubicar, así que únicamente fuimos Caro, Elen y yo. La primera parada fue en el Hard Rock, donde por casualidad nos topamos con un recital tributo a los Beatles. Aceptable la banda, no más que eso. El tema es que por el evento estaba colapsado el lugar, y hasta que conseguimos una mesa ya había cerrado la cocina, por lo que nos quedamos sin comer...

Conscientes de que parar a cenar a esa hora (pasada la medianoche) era una sentencia de muerte para el resto de la velada, nos subimos a un taxi (cómo les gusta a los tacheros de acá cagar a la gente, qué bárbaro...) que nos alcanzó hasta la discoteca (?) Bamboo. Gran escenografía, mucha gente, mucho humo (de cigarrillo sobre todo), pero la próxima me pa que le llevo un CD de reggaetón al pasamúsica... (?)

Hoy puedo decir con orgullo que no salí del hotel en todo el día. Aplausos por favor, jeje. Después de desayunar miré la final del mundial de rugby, rechacé una invitación de Caro y Elen para ir nueeeevamente de shopping, me dormí una siesta gloriosa, y después de pasar un rato más con la compu, emprendí un viaje... hasta la planta baja, para cenar con Elen, jeje.

Para cerrar, me voy a poner serio un ratito. Quería mandarle un fuerte abrazo a un par de familiares y amigos que andan con algunos problemitas físicos, la mejor onda desde acá, espero que se mejoren... Gracias por estar!!

miércoles, 19 de octubre de 2011

Día 136 y 137 - Noticias de ayer

Hoy fue un día como cualquier otro. Un día de miércoles, valga la redundancia. Desayuno, mucho frío en el camino de ida, mucho mucho mucho trabajo, cortamos para almorzar ya sin tanto fresquete por suerte, volvimos a meterle pata al laburo y luego abandonamos la oficina.

Desde que la asamblea general constituyente abolió las cenas (?) no veo mucho a las chicas después del horario oficial, así que realmente no les puedo contar qué hicieron. Yo, por mi parte, volví al gimnasio después de una semana (ahora recuerdo que al pasar divisé a Caro y Garry en una clase de spinning) y antes de eso pasé por el supermercado para aprovisionarme de comida chatarra y contrarrestar así el efecto de mi regreso a la actividad física, je. Después cené milanesa con papas fritas (ay, la nostalgia...) y ahora estoy escribiendo estas líneas.

Peeeero... La ventaja de no escribir todos los días es que a veces queda material en el tintero. Alguna anécdota perdida del fin de semana (a esta altura ya me las olvidé, tengo memoria de corto plazo... =P) o algún detalle olvidado en un rincón... (?)

Ayer por ejemplo se produjo algo que una de las chicas (testigo presencial del evento) denominó "la anécdota del año". A mí me pareció exagerado cuando escuché la historia, pero la banco igual, jeje. El tema es que tendría que obtener la autorización de la protagonista para relatar los detalles... A modo de adelanto, podríamos decir que se trató de una historia de amor no correspondido, o para ser más precisos de un intento de levante frustrado... Como diría Karina Olga, el resto... lo dejo a su criterio.

Otra cosa interesante pasó ayer, atractiva sobre todo para los amantes del fútbol, y en este caso la puedo contar con más conocimiento de causa. Estaba solucionando unos temitas en la recepción, cuando la chica que me estaba atendiendo me dice: "Cuánta gente, no?". "Sí", le respondí, y acto seguido indagué acerca de los motivos. Se me hizo la misteriosa, pero le saqué la ficha al toque. Mi vasta (?) experiencia como periodista deportivo me permitió darme cuenta que el revuelo estaba relacionado con el partido de Champions League entre el Otelul Galati (Rumania) y el Manchester United, ese que no fui a ver a la cancha por un cúmulo de razones que no vienen al caso.

La cuestión es que preguntando y preguntando logré que me confesara que los muchachos del equipo inglés estaban parando en el hotel, y a punto de salir para el estadio, aunque me dijo que no dijera nada. Cumplí, jeje. Al rato empezaron a bajar, trajeados todos ellos, y empezaron a volar los flashes. Me hubiera gustado colarme en el micro, pero me dio no sé qué, jeje. Después de que bajaron la estrellita Wayne Rooney y el DT Alex Ferguson, los últimos y los más esperados, la procesión se desconcentró y yo me volví a mi habitación a continuar con mi rutina...

Le pido perdón al Indio Solari por chorearle el título de una canción para escribir semejante boludez, y a ustedes los despido hasta mañana o quién sabe cuándo, jeje... Si no encuentran actualización aprovechen para leer los textos viejos, son re copados (?)... Gracias por estar!!

lunes, 17 de octubre de 2011

Día 135 - Seguimos en Siberia

No, no, quedense tranquilos que ya volvimos de Rusia. El tema es que parece que no nos dimos cuenta y se ve que se nos metió por error en alguna de las valijas el tremendo frío que había en el país de Iván Drago (?) Si en nuestra querídisima audiencia hay alguien que no sabe quién es Iván Drago lo invito amablemente a dejar de leer en este momento y volver únicamente después de haber visto Rocky IV. Gracias. =P

Decía entonces que la helada moscovita se las arregló para perseguirnos hasta Bucarest y amenaza con no dejarnos en paz hasta que nos vayamos de acá. El momento más jodido es la mañana, cuando todavía estamos medio dormidos, el cuerpo todavía no entró en calor, y según me contaron algunos allegados (?) el sol todavía no arrancó con el laburo ese que tiene de calentar la tierra...

Hoy sobrevivimos, mañana quién sabe... La cuestión es que llegamos a la oficina, y como ya bien saben a esta altura dedicamos el día entero a laburar, cada vez más a medida que se acercan las fechas importantes. El clima también se hizo presente a la hora del almuerzo, ya que cuando salimos nos cruzamos con una ráfaga de viento trrrrremenda, que casi hace volar a Ari, literalmente.

Como todo buen lunes, no hay mucho para contar (?) En mi caso después del trabajo me volví a mi habitación. Me quedé con las ganas de ir al gimnasio... No, no, en este caso no es excusa, pasa que tenía un sinfín (?) de tareas domésticas y administrativas que realizar. Sí, bastante aburridas en su mayoría, pero alguien las tiene que hacer, y a las chicas no las pude convencer todavía, jeje.

No mucho más por hoy, lo cual prueba que esto de escribir todos los días está a punto de quedar en desuso, jajaja... Gracias por estar!!

domingo, 16 de octubre de 2011

Día 131 a 134 - Top 10 Moscú

Por si alguno no lo sabía (unos cuantos, me imagino...), el fin de semana anduvimos por Moscú. Para variar un poco la rutina, no vamos a contar el asunto cronológicamente, sino que les ofrecemos un breve pero pintoresco resumen, en forma de ranking o top ten, con los diez momentos, lugares, emociones, sensaciones y anécdotas que marcaron nuestra estadía en Rusia. Del 10 al 1, hasta llegar al protagonista de la historia, acá vamos...


10 - El accidente: Esta es fresquita. En el vuelo de vuelta (planchadísimo, pero se movió bastante para aterrizar) un muchacho abrió uno de los compartimientos superiores con la idea de sacar algo. Con tanta mala suerte que una botella de vodka salió volando hasta impactar derechito en el hombro de una mujer que estaba sentada en la fila de Ari y mía. El flaco ni se inmutó y de hecho se dio vuelta y se cagó de risa, así que con Ari le preguntamos cómo estaba (a la mina, no al boludón, je) y le fuimos (ella fue, nobleza obliga) a buscar hielo. Ojo, si obvias la parte del golpe la escena fue graciosísima, jeje... Ah, de milagro no se rompió la botella, de solo imaginar vidrios volando para todos lados me da escalofríos...

9 - El hostel: Sencillo, pero con todo lo necesario. Habitación privada, 4 camitas, lockers, y no mucho más. Muy bien ubicado, aunque paradójicamente nos contó horrores ubicarlo al llegar, jajaja. Estaba escondido en el medio de un boulevard y el papel con instrucciones al estilo búsqueda del tesoro no fue del todo bien interpretado. Por suerte Ari (sí, Ari) vio el minúsculo cartel y arribamos. El detalle curioso del lugar era el baño mixto. O sea, un solo baño, una sola ducha, dos inodoros (uno de hombres y uno de mujeres, pegados entre sí) y una típica atmósfera hostel...

8 - Pizza y vodka: De uno de estos consumimos más de lo que correspondía, y al otro ni lo probamos. Pero no es lo que se imaginan, teniendo en cuenta el lugar de los hechos. Nos quedamos con las ganas (yo, al menos, jeje) de probar la bebida típica, pero para compensar (?) comimos pizza casi todo el tiempo. Tranqui, cuando vayamos a Italia no comemos pizza y le damos duro al borsch... (?)

7 - Bajo tierra: Otra curiosidad que nos entregó la ciudad fueron los túneles, que proliferaban por todos lados. En algunos casos conectaban estaciones de subte, y en otros sólo servían para cruzar la calle, en lugares donde no había semáforo ni senda peatonal. Hablando de las estaciones de subte, puras obras de arte, con todas las letras. Casi casi como los 10 kilómetros por año que inauguró Mauricio... Ah, no, pará... =P

6 - Desfile con nieve: Uno de los momentos del fin de semana fue sin dudas el desfile semanal que se realiza en el Kremlin los sábados al mediodía, y que tuvimos la suerte (posta, fue de casualidad) de presenciar. Una banda musical, unos caballitos, y los soldados haciendo gala de sus habilidades con espadas y fusiles. Todo engalanado con una suave (no tan suave por momentos) capa de agua nieve. Místico (?)

5 - El idioma: Durísssssssimo. Comunicarse con los rusos fue más jodido de lo que pensábamos. De movida tienen otro alfabeto. Además, son muy pocos los que hablan inglés y muchos menos los que deciden hacer algo al respecto, como ponerle onda por ejemplo, je. Básicamente nos las tuvimos que arreglar con lenguaje de señas y tratar como sea de aprender como mínimo a leer los carteles. Debo decir con orgullo que en 3 días he incorporado más conocimientos de ruso de los que pensaba adquirir en toda mi vida. No es que ya sepa leer, peeeeero... Casi, casi... =)

4 - Plaza Roja y el Kremlin: Lugares típicos de Moscú, el corazón de la ciudad. La cuestión es que los visitamos de día, de noche, nos sacamos quichicientas fotos, y no dejamos de admirarlos. Recorrimos todos sus rincones y hasta vimos a Lenin embalsamado. Si quieren saber más sobre estos sitios busquen en Internet, que esto no es Wikipedia, viejo, jajajaja

3 - "Ese chico no es del grupo": La anécdota del finde. Estábamos en una de las iglesias del Kremlin, no recuerdo cuál. En eso, nos topamos con un sonido familiar, que rápidamente identificamos con aquel idioma español que solíamos hablar en nuestra tierra natal (?) Era un tour guiado que se encontraba en el lugar. Anonadado por el hallazgo, y ávido de conocimientos, me quedé escuchando a la coordinadora mientras contaba una historia. De pronto, se frenó. Dejó de hablar, me miró, y acto seguido pasó la vista por sus feligreses (?). Y ahí nomás soltó: "Ese chico no es del grupo, no?". "No", contestó algún botón. Sin esperar el desarrollo, me fui silbando bajito... Gracias, amigo, te mando un abrazo...

2 - San Basilio: No, no es Paloma. Es la Catedral, el punto más impactante dentro de la Plaza Roja, o al menos el que más nos llamó la atención a nosotros. Sus cúpulas de colores resaltan desde cualquier lugar que uno mire la construcción, y fueron casi un imán a lo largo de nuestra estadía. Además, según parece cumplió años mientras estábamos ahí. Como si fuera poco, el Tetris que yo jugaba en el Family Game la tenía como imagen de fondo, así que fue como volver a la infancia... (?)

1 - Moscú... bitos de hielo: Así llegamos al gran protagonista de este relato: el frío. No recuerdo haber sentido un frío así en mi vida. No porque no lo haya sentido, sólo que no lo recuerdo, jajaja. Ahora en serio, fue bravo el asunto. Temperaturas de 5 o 6 grados durante el día, bajo cero por las mañanas y durante la noche, el crudo invierno (no, estamos en otoño, imaginate lo que será en un mes...) se las ingenió para controlar todos nuestros movimientos. Manos entumecidas, capas y capas de ropa que nunca eran suficientes, y humito que salía de la boca, fueron sólo algunas de las postales. Ojo, ni 150 grados bajo cero hubieran empañado el viaje, cabe aclararlo.

Espero les haya gustado tanto como a nosotros (?), feliz día para todas las madres (sobre todo la mía, obvio) y... Gracias por estar!!

miércoles, 12 de octubre de 2011

Día 130 - Tarjeta roja

Ja, dos días seguidos. Ahí tienen, antibloguistas (?). Estamos de vuelta, para desmentir los rumores de separación y respaldar al cuerpo técnico vigente a pesar de los malos resultados... Perdón, se me pegó el cassette de presidente de club de fútbol... Niños, un cassette es algo que se usaba hace muchos años para... No, me estoy yendo de tema...

Hoy laburamos. No, no es que los cuatro meses anteriores no hayamos laburado, pero hoy tocó darle duro y parejo, en serio. A medida que se acercan las fechas de entrega, el aire se pone más tenso y la carga de trabajo aumenta. Durante todo el día, incluyendo la hora y pico que nos quedamos de más, casi que no voló una mosca. Enfrascados cada uno en su computadora, en su país, en sus tareas, apenas si interrumpíamos para alguna charla trivial... y obviamente para almorzar, jeje. En este caso en Self, que estaba más lleno que nunca, lo que nos obligó a comer los cinco en una mesa que era casi casi para dos. Apretaditos...

Al salir ya era de noche, lo cual nos da dos datos: nos fuimos más tarde que de costumbre, y cada vez oscurece más temprano. Por suerte no hacía tanto frío como los últimos días. Ari fue a su habitación, mientras que con Caro y Elen subimos al octavo a degustar una especie de merienda, cena o algo intermedio, jeje. Caro se despidió para ir al gimnasio, Elen esta vez justo no iba (pffff) y yo moría de ganas de volver a mi cuarto. Peeeeero...

El destino me tenía preparado un delay. Para llegar a la 407 tengo antes que atravesar una puerta de entrada a todo este sector. Cuando introduje mi tarjeta magnética en la ranura correspondiente, se prendió la lucecita roja en vez de la verde. Una, dos, tres, siete veces. No hubo caso. "Se desmagnetizó esta porquería", fue lo primero que pensé. Bajé a recepción y después de un rato, me atendió un señor que muy confiado me aseguró que había hecho magia (?) con la tarjetita y que ya estaba todo solucionado...

Pues bien, mi amigo (?) se equivocó. Porque subí nuevamente al cuarto piso y otra vez el acceso denegado. Echando humo por las orejas (?) bajé otra vez al lobby, sólo para que este muñeco me diga que capaz el problema estaba en la puerta y su sistema de acceso. Bien, Einstein... Por suerte me avisó (tarde) que al ladito de la puerta hay un intercomunicador, el cual tiene un botoncito que te teletransporta virtualmente hacia un muchacho de seguridad que destraba el mecanismo. Eso sí es magia... Atravesé el obstáculo infranqueable y finalmente llegué a la paz de mi hogar... (?)

Menos mal que tuve este percance, porque si no creo que no hubiera tenido nada para contar. Definitivamente este blog no funciona igual cuando trabajamos mucho, tendremos que replantearnos este asunto, jajaja... Gracias por estar!!

martes, 11 de octubre de 2011

Día 125 a 129 - Olvido...


"...todo ese frío reunido de una sola vez", rezan las primeras estrofas de "A veces vuelvo", un gran tema de una gran banda como es Catupecu Machu. Así es que en este caso el que regresa soy yo, o mejor dicho el relato que humildemente estoy construyendo acerca de nuestras aventuras alrededor del planeta. Lo de "Olvido" tiene que ver con que ayer, por primera vez, debo confesarlo, no me acordé de escribir. El feriado en Argentina me permitió hablar con gente a la que no suelo ubicar, así que me dediqué al Skype y se me pasó. Mil disculpas a los fanáticos enardecidos, sobre todo a Mariel que fue la única que se manifestó públicamente...

Ya que estamos, lo de "todo ese frío reunido" (saben que me encanta jugar con las palabras) también tiene un significado, y es que las temperaturas han bajado drásticamente, a pesar de que recién estamos en octubre. Ay, ay, ay... Obviamente, han pasado infinidad de cosas en estos días, y difícilmente pueda recordarlas todas, pero aquí va mi mejor esfuerzo...

El viernes, mientras Ari paseaba por Roma, Garry aterrizaba en Eslovaquia, y Caro trabajaba desde el hotel, con Elen fuimos a divertirnos a la oficina. ¿Por qué a divertirnos? Porque participamos de un simulacro de evacuación del edificio en caso de terremoto. Lo cual nos vino bien para enterarnos que estamos en zona de terremotos (gran noticia, jeje). A eso del mediodía una voz en rumano empezó a hablar por los altoparlantes... y por supuesto no la entendimos, jajaja. Un par de colegas copados nos pasaron a buscar y nos indicaron que siguiéramos a la masa de gente, que bajó los 4 pisos por escalera y fue a parar a la esquina de la oficina, donde pudimos comprobar que el porcentaje de hombres en el piso no supera el 10%, dato que no le causó mucha gracia a Elen y sí a mí, je.

El sábado, luego de atender con Elen cuestiones religiosas, salimos a comer junto a Caro. Había para ese entonces comenzado la temporada de lluvias (sí, sí, ya nos advirtieron que acá la cosa viene por temporadas, así que a prepararse...) lo cual trasladó el lugar de la cena hacia uno de los restaurantes del hotel, para evitar mojarnos... También la lluvia, en combinación con su socio el frío polar, atentó contra los planes de salir a romper la noche. Caro se arrepintió más tarde, al escuchar una música bolichosa (?) que llegaba a su habitación, pero ya la suerte estaba echada...

El domingo me quedó la sensación de haber aprovechado enormemente el día. Después de desayunar, quisimos ver el partido de Los Pumas en el octavo, pero no encontramos el canal así que yo me vine a mirarlo por la compu a mi habitación y Elen hizo lo propio en la suya. Más tarde asistí junto con Caro, y por primera vez en mi vida, a una clase de Kick Box. La misma me permitió darme cuenta de dos cosas: carezco de coordinación y elongación pero así y todo no estoy tan mal como pensaba (=P), y tengo músculos que se ve que nunca había usado, porque me duelen hasta hoy, jajaja. Después subimos a hacer aparatos, y a ella no sé cómo pero le quedó energía para ir más tarde a una clase de spinning. Yo salí a caminar con Elen (muuuucho frío hacía) y después todavía me sobró tiempo para ir al súper, hablar por Skype, mirar fútbol y 1000 cosas más...

Mientras tanto, Ari quedó varada en el aeropuerto de Roma debido a la cancelación de su vuelo, como consecuencia del mal tiempo en Bucarest (su avión nunca salió de acá, por lo tanto nunca llegó a buscarla allá). Según sus propias palabras, podría escribir una semana entera de blog con lo que le pasó... No fue la noche para volar, parece: el vuelo de regreso de Lean a Buenos Aires (chau, gracias por todo...) salió demorado y también tuvo retraso el de Garry, para retornar acá. Domingo 9, no te ejercites ni te embarques... (?)

Ayer fue el regreso al trabajo y estoy seguro de que algo interesante pasó, porque recuerdo haber vuelto de la oficina con la idea de contar algo en particular (después me olvidé de hacerlo, como ya conté, jeje). Seguramente mis tres angelitos se encargarán de refrescarme la memoria mañana...

Así llegamos al día de hoy, que marcó el regreso del quinteto completo a la oficina, el debut de los almuerzos con lluvia, y además contó para mí con una llamada en conferencia junto a Garry y otras personas desperdigadas alrededor del mundo, entre otras muchas delicias... Más tarde fue momento de gimnasio para Garry, para Caro, para mí y para Elen, aunque a ella no la vi así que no lo puedo afirmar, jeje. Ari debe haber aprovechado para descansar luego de su agotador periplo.

Cierro este breve pero fructífero (?) resumen contando que finalmente superamos las 4000 páginas visitadas, felicitaciones a ustedes por este nuevo logro... (?) Aclaro además que no sé cuándo será el próximo posteo, tal vez mañana, podría incluso llegar a ser el domingo, no se impacienten por favor, jajaja... Gracias por estar!!

jueves, 6 de octubre de 2011

Día 124 - Rumores

No, no voy a hablar de Carlitos Monti ni de la Su Roccasalvo, próceres indiscutibles de la televisión argenta y bizarra (?). El tema es que después un par de semanas de aguas calmas, volvió la temporada de los rumores, los trascendidos, las versiones encontradas y los chusmeríos baratos acerca de nuestro futuro... Como ya es costumbre, no le creo ni a Monti, ni a Viviana Canosa, ni mucho menos a Rial, y por lo tanto no confío en ninguna de las historias que me cuentan, lo cual se traduce en que no se las cuento a ustedes, je.

Hablando de periodismo de espectáculos (?), la supuesta jugosa anécdota de Elen que mencioné hace un par de días no era más que un pequeño juego para ver qué tanto se leía este blog. Bastante, parece ser, porque le llovieron preguntas de todos lados, jajaja. Que la inocencia les valga, y mis disculpas a Elen por la utilización de su nombre... (?)

Ah, también tengo baratijas informativas que me llegan desde Buenos Aires, pero si las cuento violaría algunos pactos de confidencialidad y silencio a los que me he comprometido... Códigos de mafia, lo lamento... =P

Bueno, basta de contar cosas que no voy a contar... (?) He aquí un divertido episodio ocurrido en el almuerzo de hoy en City Grill. al que extrañamente asistimos los 5, nosotros cuatro y Garry. El menú que pedimos todos, bastante accesible y ya probado en otras ocasiones, consiste en una sopa, una ensalada y un plato con guarnición, a lo que se debe agregar una bebida... Vayan anotando las que se mandó el simpático del mozo, jeje...

Para tomar, Garry y yo pedimos limonada, Elen fue por una gaseosa, mientras que Caro y Ari eligieron agua sin gas. El muchachito se las trajo con gas y preguntó: "Era esta, no?". No, amigo, pero casi, bien vos, jeje... Luego fue el turno de la sopa: ahí acertó 4 de 5, buen porcentaje... Le pifió a la mía, pero ya lo perdoné, ja. Para el plato principal, volvió a mandar fruta, con el agravante de que lo que le trajeron a Ari no le gustaba y volver a cocinar todo tardaba 25 minutos más. Por suerte Garry se vistió de héroe, comió el pedido fantasma y le cedió su brochette de pollo a la damnificada. Lo positivo es que con las ensaladas no se equivocó. Ah, no, pará, debe ser porque nunca las trajo... Bingo!!

Después de la oficina, Ari partió a Roma con su chico, al cual ya no volveremos a ver porque embarca directo para Buenos Aires. A Garry, que viaja mañana a Eslovaquia, me lo crucé en el gimnasio, donde Caro pasó a saludar después de su clase de spinning. Elen iba a hacer una clase también, pero se ve que no le pintó...

Me despido por unos días, gente, vuelvo a escribir tal vez domingo o lunes, quizás con algún rumor confirmado, y probablemente con algún dato estadístico del sitio, aunque eso depende de ustedes... Gracias por estar!!

miércoles, 5 de octubre de 2011

Día 123 - Sin título

Un día tenía que pasar... Hoy no hay título para poner, supongo que es porque no se me ocurre nada... Si les interesa, después de leer, los invito a dejar su comentario imaginando cuál podría haber sido el encabezado... Si quieren un par de datos adicionales para jugar a ser titulistas (?), hoy se cumplen 4 meses de nuestro primer día de trabajo allá en Wilmington y estamos por llegar a las 4.000 páginas visitadas, bastante buen promedio...

Mi día arrancó temprano. Muy temprano, debería decir. Más precisamente a las 3.45 am. Así es: tal como comenté ayer, madrugué para poder dar el presente en el primer episodio de la cuarta temporada de Banquete Cacumen. Más allá de las dificultades técnicas logré comunicarme, dejar mi saludo, y luego de escuchar un ratito más me volví a dormir. Las consecuencias de esta locura las sufrí durante todo el día, jeje. Dicen que fue un gran programa igual, y se comenta que el próximo será mejor... ;)

Luego vino un día normalito de oficina. Laburando bastante, aunque algunos no lo crean y aunque suene demasiado repetitivo. La que trabajó en serio igual fue Simina, la recepcionista, que tuvo que escanear todas y cada una de las hojitas de nuestros respectivos pasaportes. Durísimo... Ojo, nos ofrecimos a hacerlo nosotros, pero no se podía, vaya uno a saber por qué... Siento que me estoy olvidando de contar algo, porque recuerdo haber usado varias veces la frase "esto tiene que ir al blog", pero qué se le va a hacer, jeje...

Más tarde, con Elen y Caro subimos al octavo, a morfar como animales, como de costumbre... =) Ari mientras tanto fue a su habitación a descansar y esperar a Lean, que fue a recorrer alguno de los pueblos de por acá, no me pidan el nombre porque ahora no me lo acuerdo... Caro y Elen habrían ido luego al gimnasio, aunque son tantas las veces que puse esto y no fueron que me da no se qué ya, jajaja. Yo me tomé fecha libre, relajé, hice tareas administrativas y miré un poco de tele... Ah, cené algo de comida que había comprado hace unos días en el supermercado... Malísimo!!!

En fin, a dormir se ha dicho, espero que esta vez sea la noche completa, je... Gracias por estar!! 

martes, 4 de octubre de 2011

Día 122 - Aguante Banquete!

Sí, hoy me voy a tomar una pequeña licencia. Voy a usar este espacio para algo que no corresponde, algo distinto al objetivo que tuvo la página desde un comienzo. Espero que no les moleste, y si es así, les pido disculpas y sepan que mañana volvemos a la normalidad...

La verdad es que tampoco hubo mucho para contar hoy. Un día como cualquier otro en la oficina, con el condimento agregado de las llamadas de seguimiento de algunos de los países, pero no mucho más. Hay otra anécdota jugosa que gira alrededor de la vida de Elen, pero nuevamente me volvieron a censurar. En realidad, esta vez no pude conseguir los detalles, sino exhibía mi derecho a la libertad de expresión y les contaba todo, pero van a tener que preguntarle a ella, mil perdones... =D

En la cena se produjo un hecho histórico: por primera vez en siglos (?) fuimos más hombres que mujeres, mas caballeros que damas, más chavales que chavalas, más barbatis que femeies (?). Fuimos a "La Mama" y la lista de presentes, por orden alfabético, rezaba: Ari, Diego, Elen, Garry y Lean. Caro, ausente con aviso... Todo muy rico, a pesar de la onda del mozo...

Pero todo esto son detalles. Lo que en realidad quería contarles hoy es que vuelve Banquete Cacumen, el programa de radio del que soy parte, aún estando a 12 mil kilómetros de distancia y por lo tanto imposibilitado de apersonarme en el estudio. El programa va por FM La Boca 90.1, todos los martes a las 22 hora de Buenos Aires, lo cual viene siendo las 4 am del miércoles en Bucarest. Así y todo, tengo ganas de despertarme y llamar para saludarlos... ¿Lo lograré?

Más allá de esto, les quería pedir que lo escuchen, que le hagan el aguante a los pibes, que lo promocionen como si fuera lo más importante que pasa en sus vidas (?)... A cambio, prometemos acordarnos de ustedes cuando seamos famosos, jajaja... También estamos en Twitter, en Facebook, y tenemos un blog que no es tan lindo como este pero se la re banca porque también lo hago yo... Después me cuentan, je... Gracias por estar!!

lunes, 3 de octubre de 2011

Día 118 a 121 - Negro Porvenir

Acá está el blog. Para los que preguntaban. Para esos que cuando reciben estas maravillosas piezas literarias (?) no dicen nada, pero apenas les falta el pan de cada día saltan y se enojan como Mauro Viale con Samid o viceversa... (?) Decía, vayan acostumbrándose a que tal vez no haya posteos todos los días: el ritmo de vida acá no es el mismo, no hay tantas cosas para contar, y sobre todo no es tan fácil ser original después de 4 meses...

Sí, mañana se cumplen cuatro meses desde aquella tarde de sábado en que nos despedimos por vez inicial de nuestros familiares para subirnos al primero de los cientos (?) de aviones que hemos tomado en este tiempo. Bebés que estaban adentro de panzas ahora están afuera (saludos a Santi), panzas que apenas asomaban ahora son enormes (no sólo embarazos, mi panza también ha crecido bastante, jajaja) y mucha agua ha pasado bajo el puente...

El fin de semana una vez más volvimos a dividirnos. Ari enfiló junto a su novio para Atenas, decidida a buscar los orígenes de su nombre y de paso a tratar de solucionar la crisis económica. No estoy al tanto si pudo lograr una o la otra, pero lo que es seguro es que volvió encantada. Mientras tanto, Elen también partió en busca de sus raíces, en este caso hacia Israel. Se metió al Mar Muerto, visitó el Muro de los Lamentos, y también quedó maravillada. Eso sí, me prohibieron contar la anécdota más jugosa. Los dejo imaginar... =)

Caro y yo estábamos sin destino, así que el viernes por la tarde nos juntamos en el ya clásico octavo piso a deliberar. Decidimos ir para el lado de Constanta, segunda ciudad en importancia del país, donde a orillas del Mar Negro se encuentra la playa Mamaia, teóricamente muy linda. Gran decisión tomamos, y fue la de no reservar hotel, jajajaja. Tres horitas de tren hacia el este, rogando que las nubes grises se disiparan antes de llegar, pero no fue así. Sumale el frío, que nos dejó a nosotros dos como únicos habitantes en ojotas, y el resultado no parece ser el mejor. Para colmo, después de andar casi 2 horas a pie para llegar a Mamaia, nos encontramos con una imagen de desolación correspondiente con la época del año (la temporada fuerte terminó en septiembre) pero no con lo que imaginábamos. El combo letal (?) lo completaba un sinfín de aguasvivas y medusas, algún que otro ave durmiendo una siesta eterna (?) a la orilla del mar, y un tendal de bares... cerrados.

Moraleja: almorzamos en Mc Donald´s y partimos raudamente a la estación de tren, para cambiar los boletos y huir de ahí lo antes posible. El final de fiesta fue un señor mayor (viejo del orto queda re feo, y jamás usaré esa frase, jajaja) que tenía frío, pero en vez de subir la temperatura del aire acondicionado la bajaba cada vez más, haciendo caso omiso a nuestros intentos de explicación (ay, la barrera idiomática...) y convirtiendo el compartimiento en una especie de frigorífico... No nos congelamos de milagro...

Ayer aprovechamos el día libre para ir al shopping aledaño al aeropuerto, pero no compramos más que unas antiparras que yo necesitaba para seguir con mi sueño de ser el nuevo Meolans. Luego cené con Garry, que asegura haber laburado bastante durante el fin de semana. Habrá que creerle...

Hoy volvimos a la oficina, pero para qué comentarles de eso, si no les interesa... ¿O sí? Más tarde una pasadita por el supermercado, y una sesión de gimnasio. Algunas de las chicas amenazaron con ir, tal vez lo hayan hecho antes que yo...

Cierro esta perorata (?) contando que mañana arranca la cuarta temporada de Banquete Cacumen. Para más detalles sobre este bonito programa de radio, busquenlo en Facebook, sigan a @banquetumen en Twitter, o lean banquete4.blogspot.com... Dicen por ahí que si no escuchás el programa, pasa Ricardo Fort por tu casa y se queda a tomar mate... Pensalo...

En fin, volveremos un día de estos, dependiendo del clamor popular =P... Gracias por estar!!

jueves, 29 de septiembre de 2011

Día 117 - Un pensamiento

O dos en realidad. O tres, mejor. El primero es que si me tengo que poner a filosofar y a contar las sandeces (?) que pienso es porque no hay tanto para relatar de los hechos en sí, lo cual debe querer decir que tantas cosas no pasan. Digo, de pronto, me parece... Este comentario está en línea con el tercero que tengo preparado, que va más adelante...

El segundo es más profundo, más sentimental... Me di cuenta que pasado mañana es 1º de octubre, que viene siendo la fecha que en su momento estaba estipulada para nuestro primer regreso a la bella Buenos Aires. Esto me llevó a reflexionar lo siguiente: si ya estuvimos allá dos semanas, volvimos a salir, y un mes después ya un poquito que estoy extrañando, ¿cómo hubiera hecho para aguantar los 4 meses? Pensamientos nomás...

El día de hoy fue bastante relajado, al menos para mí. El feriado cayó justo cuando estaba llegando al límite de mis posibilidades físicas y la oportunidad para relajarme cayó como anillo al dedo, como zapato a la Cenicienta... (?) Así que después de desayunar, ir al templo con Elen y dar un breve paseo por el vecindario, aproveché para tomarme una reconfortante siesta, que se extendió más de lo previsto y me hizo saltear el almuerzo, je. Con las energías renovadas, partí hacia la pileta para una nueva sesión natatoria, algo que calculo que se hará costumbre en las próximas semanas. Hasta Aquaman no paro... (?)

Mientras tanto, Elen teóricamente salió a dar un paseo más extenso que el mío, y luego se dedicó a armar las valijas para su próximo viaje. Las chicas tuvieron un día tranquilo en la oficina, o al menos eso es lo que declaró Caro en la entrevista telefónica... (?) En la cena (la mía) se produjo un hecho histórico: ¡cociné! Ok, si se levanta el Gato Dumas y me llega a escuchar que llamo cocinar a tirar unos fideos adentro de una olla de agua hirviendo, me acuchilla antes de volver a morirse, jeje. La cuestión es que cansado de salidas afuera y servicio a la habitación (parece que no, pero cansa) decidí hacer justicia (?) por mano propia y me mandé un buen plato de pastas para recuperar la energía perdida en la piscina y el almuerzo que pasó de largo...

Había quedado pendiente el tercer pensamiento, y está relacionado con un consejo que me dio un amigo, colega viajante y escritor de blogs él. Pero como un poco me arrepentí de lo que iba a decir, por ahora no comento nada (me encanta el suspenso, jajaja). Cuando lo decida, les aviso... Gracias por estar!!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Día 116 - Shaná Tová

O sea, buen año, feliz 5772 para toda la comunidad judía, y como leí por ahí, también para todos aquellos que tengan ganas de pasar al año siguiente un par de meses antes que el resto, jeje.

Con Elen fuimos a escuchar una ceremonia, a un templo que queda a unas cuadras del hotel. El camión con la leyenda "Brigada Antiterrorista" en la puerta nos asustó un poco, pero parece que no nos buscaban a nosotros así que todo bien, jajaja. El servicio fue bastante más corto de lo que hubiéramos esperado (apenas 45 minutos), pero mucho más lindo de lo que hubiera imaginado, y también mucho más poblado (a ojo, debía haber unas 50 ó 60 personas entre los hombres de la planta baja y las mujeres del primer piso).

Por suerte para nosotros, entre los presentes se encontraba el embajador de los Estados Unidos en Rumania junto a su mujer. ¿Por qué eso fue una suerte? Porque de otra manera no hubiéramos gozado de la traducción en inglés de todas las cosas que se decían y no entendíamos, jeje.

Después de eso, como nos sobraba tiempo, dimos una vuelta por el barrio y encontramos un par de lugares bastante interesantes, como un supermercado que no conocíamos y un par de restaurantes potencialmente buenos.

Para qué nos sobraba tiempo? Buena pregunta... Nos teníamos que encontrar con Ari y con Lean (Caro se bajó a último momento, Garry sigue en Eslovaquia) a comer en el Hard Rock Café. No fue muy típica de la fecha la comida, pero estuvo buenísima y quedamos tan mal que casi no podíamos movernos...

Lo cual resultó un problema, por dos razones: primero porque al salir tuvimos que cruzar la calle corriendo, y segundo porque no pasaba un p*to taxi libre por la calle, con lo cual tuvimos que empezar a andar. Desconfiados de la seguridad de transitar esas calles, pero con la convicción de que era nuestro único remedio, arrancamos. Hicimos un breve stop en una parada de colectivo, pero los bondis tenían la dificultad adicional de qué no sabíamos las rutas, no sabíamos la forma de pago, no sabíamos nada básicamente.

Unas cuadras más adelante encontramos el Arco del Triunfo y ahí, haciendo honor a su nombre, ganamos, je. Ari vio a lo lejos (esta es la parte increíble, que Ari haya visto algo a lo lejos, jeje) la lucecita verde característica de los taxis vacíos y empezó a hacerle señas al conductor, hasta que éste se acercó con al auto y nos invitó a subir. Yo ya me veía caminando las 30 cuadras, jeje... Moraleja: Ari fue nuestra heroína del día, con lo cual deduzco que Elen fue la marihuana y Caro la cocaína, o al revés (niños, diganle NO a las drogas... =P).

Antes de todo esto, otra jornada de laburo como las que vienen siendo, un almuerzo en el restaurante italiano, y una breve siesta para quien esto que escribe, que cierra preguntandose qué demonios hace despierto a las 2.30 am... Gracias por estar!!

martes, 27 de septiembre de 2011

Día 115 - Al agua pato

Los brazos cansadísimos. Las piernas ni te cuento, parece que no controlara sus movimientos. Los pulmones volviendo a su lugar después del esfuerzo exagerado provocado por la falta de práctica. Los labios tremendamente estirados... Ah, no, eso es una sonrisa... =) 

Considero que la natación es uno de los mejores y más completos ejercicios que pueden hacerse, y teniendo la pileta a sólo un ascensor de distancia no iba a perderme la oportunidad, así que tomé prestadas las antiparras de Ari y un rato después de laburar bajé a nadarme unos largos. Sumado a la visita al gimnasio de ayer, la sobredosis físicomolecular (?) hizo trizas unos cuantos de mis endebles músculos. Pero vale la pena... Después, para relajar un poco, me di una vueltita por el jacuzzi... Pensaba hacer un rato más de crawl después, pero eso nunca sucedió, jeje.

Mientras tanto, Caro y Elen supuestamente volvieron al gimnasio, para tomar clases de spinning, ritmos latinos, ambas, o alguna otra cosa que se le parezca, o no, jeje. Ari aprovecha para pasar tiempo con Lean, que en estos dos días caminó más de lo que alguna vez corrió Forrest Gump. Tenían planeado ir a la pileta, tal vez nos desencontramos. Al mediodía vino a almorzar con nosotros el muchacho, lo llevamos a Self...

Otra de mis ocupaciones de la tarde tuvo que ver con empezar a diseñar el blog de Banquete Cacumen. Qué? No les conté? El martes que viene vuelve el programa más esperado, en su cuarta temporada. A las 22 hs, por FM La Boca 90.1 y www.fmlaboca.com.ar. Cuando esté terminado les paso la dirección oficial, mientras tanto pueden sumarse al Facebook y al Twitter oficiales.

Perdón, me fui un poco de tema, je. A la lista de beneficios que tenemos desde que nos mudamos, hay que sumarle el acceso al salón business del octavo y último piso, donde se pueden degustar snacks y bebidas gratis durante todo el día (argentinos tenían que ser, jeje) y que tiene una atmósfera que hizo decir a una de las chicas, cuya identidad será preservada: "Hasta me da para subir con las cosas de la facultad y ponerme a leer". Polémico, jajaja.

Ya que estamos saltando de tópico en tópico, les cuento que hoy tenía la posibilidad de ver un partido de Champions League, más precisamente el que Benfica le ganó 1-0 a Otelul, pero el plan se suspendió por falta de quórum. Calma, que no panda el cúnico, diría el Chapulín Colorado, en un par de semanas viene el Manchester y ahí voy aunque sea solo, jeje.

De trabajo no voy a hablar hoy, no por nada en especial, sino porque no hay nada en especial, ja... Gracias por estar!!

lunes, 26 de septiembre de 2011

Día 111 a 114 - Chipre, mudanza, novio y demás

Acá estoy, de regreso en el mundo blogueril (?). Las razones de mi ausencia han sido varias, entre ellas podemos citar un pequeño viajecito de fin de semana y una mudanza que terminó a las 2.30 am de ayer a la noche, o sea de hoy. Lo bueno es que ya estoy escribiendo desde la nueva habitación, que está mejor decorada, tiene mejor vista y tiene otro status (?).

En fin, como siempre que se me juntan varios días para escribir, esto va a ser más descriptivo que otra cosa, no tan mágico (?) como suele ser. Además, el retorno al gimnasio me dejó liquidado física y mentalmente, así que ando necesitando un poco de dormición... (?) Pero basta de adelantos, vamos a los hechos...

El viernes ya ni me acuerdo qué pasó en el trabajo, voy a ser sincero, jajaja. Seguramente, en esto creo no equivocarme, laburamos bastante, como viene siendo la tendencia... Luego Elen, Caro y yo llamamos un taxi y partimos hacia el aeropuerto de Baneasa, un complejo que hace que Aeroparque parezca el mejor aeropuerto del mundo y que te saca una buena parte de las ganas de viajar (no juzguen la frase si no lo conocen, por favor, jeje).

El avión de Blue Air despegó relativamente a tiempo y un par de horas más tarde nos depositó en Chipre, una hermosa isla ubicada en la parte más oriental de Europa. Al bajar del aeroplano (?) nos enteramos que el transporte público en aquel país escasea bastante, lo cual complicaba nuestro traslado de 60 km desde la terminal en Larnaca hasta nuestro destino en Agya Napa. La casualidad quiso que encontráramos una pareja de italianos que iban al mismo hotel que nosotros y que estuvieron dispuestos a compartir un taxi.

Después de sacarnos la sorpresa por descubrir que nuestra "habitación de hotel" daba directo a la calle y quedaba a una cuadra de la recepción, dejamos los bolsos y salimos a recorrer el centro. Comimos una porción de pizza por ahí, tomamos algo en un bar y a dormir...

El sábado nos levantamos tempranito, no desayunamos porque no estaba incluido (=P) y echamos a andar los 2 kilómetros y monedas que nos separaban de la famosa (o así parece al menos) Nissi Beach. Valió la pena la caminata, la playa es sensacional, con un color de agua pocas veces visto, sin olas (es discutible si esto es virtud o no...), arena casi blanca y un paisaje fantástico. Ah, y un montón de chicas haciendo topless, pero no sé si viene al caso... =P

Pasamos el día tirados panza arriba, intercalando con algunas cuantas entradas al mar Mediterráneo, un almuerzo y un concurso de camisetas mojadas que decepcionó bastante a algunos de los presentes. Bueno, ok, a mí, jajaja. De regreso al hotel (bastante temprano termina el asunto por cierto) compramos algo para merendar, luego nos bañamos y salimos. Cena, barcito y un rato de boliche en un lugar que tiene toda la pinta de que en temporada alta la rompe...

Mientras tanto, Ari salió a caminar por Bucarest, fue a ver perder la semifinal del Abierto de Bucarest al pobre Chelita, y se dedicó a esperar... Sí, después de alguna que otra cuenta regresiva fallida, el sábado por la noche llegó Leandro, a quedarse por un par de semanas (podíamos contarlo esto?? jeje).

El domingo nuestro parecía repetir la rutina del día anterior, pero no... Sí salimos para Nissi, esta vez después de desayunar, pero cuando estábamos tirados en la arena empezamos a ver unas nubes... Después otras más, y más, hasta que el cielo estuvo completamente cubierto y comenzaron a caer algunas gotas... Precavidos, corrimos (es un decir, jeje) a buscar refugio, pero nos encontramos con que el complejo no estaba preparado para recibir la lluvia, ya que la mayoría de los techos eran maderitas separadas que obviamente no frenaban el agua. Mal por ellos, porque el diluvio que se largó fue digno de una de Spielberg (?) y los muchachos de los barcitos tuvieron que rajar a esconder máquinas, vasos de cartón y otros menesteres... Nosotros nos refugiamos debajo de un toldo a ver el espectáculo y procurar que no se tratara del fin del mundo, jajaja.

Pero no lo fue. Paró, pudimos almorzar y volvimos a la playa. Caímos rendidos de sueño los tres, y cuando despertamos el sol radiante había vuelto a desaparecer y el gris dominaba el paisaje nuevamente. Dispuestos a no caer otra vez en la trampa, empacamos (?) y volvimos al hotel, pero sólo cayeron algunas gotas más, por lo que claramente fuimos engañados y burlados por el clima... Hicimos tiempo al borde de la pileta hasta que llegó el momento de volver a abordar el avión. Lo que nos costó conseguir taxi barato ya no lo cuento porque aburre, pero a pesar de que la situación nos indigna nos la volvimos a rebuscar... Mientras tanto, en Ciudad Gótica (perdón, Bucarest, jeje) Ari y Lean recorrieron la ciudad y casi entran al Parlamento, pero le pifiaron al horario...

Al volver a Rumania, teníamos que cambiarnos de habitación. Teniendo en cuenta que llegamos al hotel a la 1am, no estuvo bueno que nos tocara el recepcionista menos despierto de la historia del mundo. Ok, exageré, pero las hizo todas mal el pibe... Conclusión: tardamos una banda, pero finalmente nos mudamos.

Así llegamos a este lunes que ya está terminando. Sin Garry (está en Eslovaquia trabajando) en la oficina, con el regreso de las visitas de Marius, con un almuerzo en el ya célebre Fitto Café, donde siguen tardando una eternidad en traer cualquier plato caliente, y sin novedades de Argentina (escriban, che, no se corten... =P).

Por la tarde, después de un pequeño desencuentro geográfico (ellas esperaban en un ascensor, yo entré por otro) acudimos con Elen y Caro al gimnasio, por primera vez como "legales", ya que estas habitaciones están en un sector que sí tiene permitido el acceso al gym (esa fue una de las razones principales del cambio). A pesar de las dificultades causadas por la falta de estado (=P) metimos una linda rutina, buena para arrancar. A ponerle ritmo ahora, jeje...

Cena en la habitación, un poco de MSN y a la camita... Otra vez no pude cumplir el objetivo de hacer esto resumido, jajaja... Gracias por estar!!