Ok, tal vez no haya sido la noticia más importante del día, como para merecer el título de la entrada, pero suceden varias cosas. Primero, que lo más trascendente que sucedió no se puede contar (sí, ya sé, entonces para qué hablas, pero bue... jeje). Segundo, esto no es un relato objetivo, está contado desde mi punto de vista, lamentablemente para todos ustedes, sobre todo para las chicas, que amenazaron varias veces con escribir sus propios relatos. Sí, claro... Tercero, pero no por eso menos ponderable, es que había prometido que este iba a ser el encabezado la primera vez que fueramos a ese glorioso lugar.
Exactamente. Para quien les habla (o les escribe) haber descubierto que existe un Subway a 5 cuadras de la oficina fue todo un acontecimiento. Mucho más en el día de la fecha, cuando finalmente convencí a mis angelitos de ir a almorzar ahí. Bueno, a dos de ellas, porque Caro se quedó en el departamento comiendo restos de comida china. Tantas ganas les tenía a los sanguchitos esos, que no me alcanzó con el que había pedido (el tamaño chico había sido, error de cálculo) y volví a la fila para ordenar nuevamente, esta vez el llamado "footlong" (30 cm de largo), que fue atacado en parte y guardado para ser consumido en algún momento.
Antes de eso hubo una agitada mañana de trabajo, con llamadas en conferencia para Ari y para mí (distinto horario, salón y país en cuestión) y con una Caro que terminó diciendo "esta es la mañana en la que más cosas hice desde que llegamos". Ojo, Elen también laburó, no sean malos... La tarde tuvo otro tenor, con más reuniones y llamadas de trabajo, pero no relacionadas directamente con Prophet. Es todo lo que voy a decir, je.
La actividad extracurricular (?) de la fecha fue un paseo a Franklin Mills, el shopping gigantesco ubicado al norte de Philadelphia, al que habíamos sido hace unas semanas. Se dudó mucho sobre las ganas de ir, sobre todo por el viaje de 45 minutos, pero la pasión por las compras y la necesidad de adquirir regalos terminaron por inclinar la balanza.
Igual, hay que decirlo, las chicas le están aflojando al ritmo, tarjetean menos, incluso hasta se empiezan a cansar, quién lo hubiera dicho, jeje. Por mi parte me fui preparado: compré rapidito un par de cosas y después me senté en el patio de comidas, me clavé un doble cuarto de libra con queso y me puse a leer un libro. Las dificultades de compartir el auto, jeje, yo ya estaba para irme a casa a la hora de llegar pero el cronograma decía 3, qué le voy a hacer... Al rato pasaron por ahí Caro y Barry (vino con nosotros), más tarde se sumó Elen a la mesa y la única que se quedó sin compartir el momento y sin cenar fue Ari. Necesitamos celulares...
De regreso, pasamos por una estación de servicio a cargar nafta (dato intrascendente, pero así fue, jajaja) y luego a los respectivos departamentos, a buscar alojamiento para el fin de semana, cuando seguramente nos separemos. Pero eso es otra historia, ahora a dormir... Gracias por estar!!
Thanks to your fat ass, I mean your loalty to our food shop I was able to buy a motor boat and a house in Malibu! Many thanks!
ResponderEliminarGordinious!!