domingo, 10 de julio de 2011

Día 35 y 36 - Indocumentados

Las chicas querían titular esta entrada como "Losers", por la cantidad de cosas que nos pasaron durante el fin de semana, pero a mí me gustó más este encabezado, que resume la forma en la que nos hicieron sentir en la bella ciudad de Ocean City, en el estado de Maryland, al que todavía no tenemos claro si algún día regresaremos...

Ayer por la mañana madrugamos, y unos minutos más tarde de las 7 de la mañana (no hay error de tipeo, a esa hora arrancamos para evitar el tráfico) estábamos arriba del auto camino a nuestro primer fin de semana en la playa. Llegamos en algo más de 2 horas, un muy buen tiempo, gracias a las habilidades automovilísticas de Caro.

Dejamos el auto en el hotel, y como todavía no podíamos hacer el check-in, nos fuimos directo a la playa. Nos teníamos que encontrar con el resto del grupo (Barry, Malik, Santosh, Murali, Mike, Jen y Sara, amiga de Jen) pero no aparecieron hasta el mediodía, así que nos tiramos un rato en la arena a descansar y luego Caro, Elen y yo salimos a dar una caminata. Después de 3 pasos, metí mi pie en un pozo que, a pesar de las risas de todos (incluida la mía) bien podría haberme torcido un tobillo. Ahora pienso si ese accidente no fue una señal de lo que vendría...

Después con Elen y Ari nos fuimos a dar un paseo por la hermosa costanera, para almorzar y refugiarnos del sol. Fue pizza para mí, ensalada para las chicas y helado para todos. Al volver, dejamos los bolsos en la habitación, tras una odisea que no entra en el relato por cuestiones de edición, jeje. Bajamos a la playa, más relax y una pasadita por el mar, que estaba buenísimo. Frío al entrar, temperatura ideal después de un par de minutos y unas olas que no tienen nada que envidiarle a las mejores épocas de Las Toninas...

A eso de las 6, agarramos el auto para ir a Seacrets, un bar copiado de uno de Jamaica, con vista a la bahía y la puesta del sol, y que supuestamente está buenísimo. Ahí arrancaron los problemas. Primero, a Malik y a mí no nos dejaron pasar por nuestra vestimenta: él tenía puesta una camiseta de básquet y yo la suplente de la selección de fútbol, con el número 14 en la espalda.

Hasta ahí todo fenómeno. Nos estábamos yendo a cambiar en su BMW (tipo na...) cuando recibimos un llamado diciendo que a las chicas tampoco las dejaban entrar, sencillamente porque la tierna ley del estado de Maryland dice que la única identificación no estadounidense que aceptan es el pasaporte. No registro, no cédula, no fotocopia del pasaporte, no todo eso junto. Pasaporte nomás, que por supuesto había quedado en Wilmington, como corresponde. Dejo planteado el debate: ¿Discriminación, xenofobia, miedo a las identificaciones falsas o simplemente hinchapelotez/hijoputez? Ustedes dirán, yo creo que es un poquito de cada una, jeje.

Nos volvimos a la playa, esta vez para celebrar el 9 de julio con un delicioso mate argentino... y un poco de reggaetón, el mismo que sonaba en la casita de Tucumán en 1816... (?) Cuando el sol se fue y empezó a refrescar algo, volvimos para el hotel. Ducha, cena con pizza de delivery y a salir para Macky´s, otro bolichón donde calculábamos que iban a dejarnos pasar. La anécdota divertida de la noche fue el viaje de ida, en el que compartimos un taxi... ¡entre 11! Para colmo, el taxista miraba para atrás en vez de para adelante y cantaba las canciones con nosotros... Sublime!

La parte mala de la noche fue que en Macky´s tampoco nos dejaban entrar sin pasaporte. Ahí nos enteramos que era ley estatal y no capricho del otro bar. No hubo forma de convencer al pelado de bigotes que se la daba de capo, y así el grupo se separó en dos: los argentinos indocumentados nos volvimos caminando y masticando bronca. Bronca mayor aún cuando caímos en la cuenta de que sin el pasaporte tampoco pudimos comprar cerveza en una estación de servicio. Looooosers...

En nuestro segundo intento, un vendedor se apiadó de nosotros y nos vendió la birra "sólo" con registro y copia del pasaporte. Las llevamos a la playa (ya sin Caro, que se fue a dormir), a pesar de que sabíamos que no se podía, pero cuando vimos acercarse las luces de un vehículo huímos de ahí y llevamos el equipaje a la costanerita, donde en teoría sí podíamos tomar una cerveza y mirar el mar.

Error. Apareció un playmobil disfrazado de policía, que debía tener unos 8 ó 9 años, y con una sonrisa irritante nos preguntó la edad, nos pidió los documentos (acá sí que no les jodía que no tuviéramos pasaporte, je) y nos dio un warning (advertencia) porque al parecer no se puede tener botellas abiertas de bebidas alcohólicas en espacio público. Traducido, sería: no birra in the calle, my amigo. Con la anécdota a cuestas y una indignación a prueba de balas, nos fuimos a terminar la cerveza al balcón del hotel.

Hoy nos levantamos temprano, desayunamos, hicimos el check out y bajamos a la playa a tomar mate, esta vez compartido con todo el resto. Las caras de asco de la mayoría al probar nuestra bebida nacional (perdón, fernet, jeje) son impagables. El resto de la tribu se fue alrededor del mediodía, mientras que nosotros pasamos el resto del día en la playa y sobre todo en el agua (estaba hermosa nuevamente), sólo parando para almorzar.

A eso de las 7, dejamos la arena, nos cambiamos y encaramos el regreso. Antes de abandonar la ciudad las chicas pararon a comprar algo para comer, y yo las esperé sentado detrás del volante, con la baliza puesta. Otro error. Un cartel de no detenerse que nunca vimos, otro patrullero con ganas de molestar, y como resultado de todo esto queda nuestra primera multa en tierras estadounidenses. "Menos mal que estabas manejando vos, porque si era alguna de nosotras armábamos un escándalo terrible y hubiera sido peor", fue el comentario que recibí de una de las chicas. La bronca igual no nos la saca nadie...

Después de este pequeño último incidente, ahora sí emprendimos el viaje de vuelta, sin mayores complicaciones. Ah, para cerrar el fin de semana loser, acabo de comerme los camarones más feos de la historia del mundo. En fin, mañana comienza otra semana, y esperemos que la próxima playa que nos toque visitar tenga más onda... Gracias por estar!!

1 comentario:

  1. I'm Sorry guy. I thought you were some "lacras" that weren't going to order drinks. My bad!

    Gordinious!!

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