jueves, 21 de julio de 2011

Día 47 - Tres deseos

Como el título lo indica, hoy fue el turno de celebrar los cumpleaños del mes, en el salón de conferencias del cuarto piso. Ya más cancheros en nuestra segunda edición (no como Gina y Tim, los pasantes, que debutaban en el evento, jeje), pero sin la presencia de Ari que decidió quedarse, arrasamos con cuanta torta se nos pusiera en el camino. Ni se cantó el feliz cumpleaños --de hecho tuve que preguntar a quién estábamos agasajando-- ni dieron un discurso los homenajeados, ni se soplaron las velitas, ni se brindó, tal vez porque no había nada para tomar, jeje. La excusa eran los aniversarios de nacimiento, y el objetivo era morfar. Vaya si lo cumplimos...

Antes y después, la rutina laboral fue más o menos la que ya conocen los fieles seguidores de este espacio, que dicho sea de paso ha superado las 2.000 visitas. A los que no están familiarizados con nuestros quehaceres laborales habituales, los invito a leer los posts anteriores, jajajaja. En el almuerzo, Ari fue la única que se atrevió a enfrentar los más de 35º de temperatura y más de 40º de térmica, para ir a almorzar al departamento. Con Caro y Elen nos quedamos en la cafetería, pedimos ensaladitas y wraps, y luego bajamos al jardín que rodea al edificio, a charlar un rato mientras nos derretíamos con el calor, aunque es justo decir que a la sombra y con algo de vientito no era taaaaan terrible.

After office, Ari y Elen volvieron a The Residences para ir al gym y prepararse para el viaje del fin de semana, mientras que Caro y yo agarramos el auto y enfilamos para Kooma (aquel lugar muy tranqui, donde se come sushi, que a los chicos les encanta pero a mí no termina de convencerme) para ir a tomar algo con la gente. Estábamos citados 5.30, pero como nos tocó salir más tarde de la oficina recién pudimos llegar 5.50. Así y todo, fuimos los primeros cómodos, incluso sabiendo que Barry y Murali habían salido antes que nosotros del edificio. Problemas con el auto, fue lo que alegaron cuando cayeron 6.15 con Jen, un par de minutos antes de que nos cansáramos de esperar y nos fuéramos.

Pero no, nos quedamos. Después llegó Santosh, Ele (no Elen, Ele, un muchacho africano que labura con nosotros y vive en nuestro edificio, a no confundir, jeje), Alexis con el amigo paquistaní, y una pareja más grande, que realmente no conozco. Nos tomamos una cerveza y nos volvimos tempranito. Caro pasó por el gimnasio (supongo) y yo la iba a acompañar, pero esta vez el Skype me atrapó a mí... Sólo aflojé un rato para cenar y para planchar, lo que me llevó a la siguiente reflexión: ¿existe la plancha inalámbrica? Si es así me vendría bárbaro una... =P

Antes de finalizar, un par de aclaraciones o feses (?) de erratas, para armonizar la convivencia con mis angelitos. Ayer no mencioné que Elen también fue al gimnasio, y también por tercer día consecutivo (si llegaste a ir hoy son 4 al hilo, bien vos...). Por otro lado, el martes dudé de que las chicas hubieran visto Uruguay-Perú, pero hice mal en sospechar porque Ari lo miró y Caro también, aunque en su caso fue por fiaca de cambiar de canal, jajaja.

No me canso de repetirlo, sea la hora que sea... Gracias por estar!!

1 comentario:

  1. The Residences...hmmm... that's a great name for a sitcome...Staring Placenta and Fernanda Niembra.

    Gordinious!!

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