La mañana arrancó un poquito acelerada, sobre todo cuando vi la hora en el despertador que un rato antes había escuchado y apagado... Ducha rápida, salida en tiempo récord y llegada unos minutitos tarde a la oficina, donde las chicas empezaban a preguntarse por qué no aparecía (se ve que me quieren al final, jeje).
Como todos los lunes, llegó el turno de la reunión de equipo, después de un desayuno en el que Elen y yo ligamos cookies gratis porque se cocinaron 5 minutos más de lo debido (estaban buenas igual, jeje). Esta vez Ari se camufló para no ser la primera en hablar y en consecuencia me tocó a mí ser el vocero, o al menos el que chamuya para que después los otros 3 repitan, jeje. Nos enteramos de las novedades de todos los demás, y volvimos a nuestros cubículos.
El resto del día, así como también serán los próximos, los dedicamos a estudiar los productos que se comercializan en los países a los que teóricamente estaríamos viajando. Esperemos que no nos los vuelvan a cambiar, porque si no esta tarea la estaríamos haciendo al divino botón (no digo al pedo porque queda feo, no es el estilo de este blog, je).
A la salida nos estaba esperando Tim. Nos subimos a su auto y atravesamos el estado (es chiquito igual Delaware, no se asusten) para ir a buscar a su hija mayor a un restaurante, donde conocimos a su esposa y a su hija menor (pura ternura). De allí, junto con la niña, enfilamos derechito para el estadio, adonde jugaron los Wilmington Blue Rocks contra los Pelicans de vayaunoasaberdónde.
Como cualquier espectáculo yanqui, lo que pasaba afuera de la cancha tenía más onda que lo que pasaba adentro. Por ejemplo la comida, que en nuestro caso fueron panchos (sin papas pay, nooooo) y papas fritas, salvo Elen que pidió nachos. O las boludeces que hacen entre entrada y entrada, desde cantar canciones para niños (había un montón) hasta concursos de quién come un sandwich más rápido. Sí, eso que están pensando, estoy de acuerdo...
En cuanto al partido en sí, podría hacer un comentario periodístico pero no creo que a nadie le interese demasiado. Sólo voy a decir que ganamos 3-2, porque sé que alguno lo va a preguntar. Yo por mi parte rescato haber descubierto que el juego no es tan aburrido como pensaba, logré entenderlo un poco más gracias a las explicaciones de Tim, pero así y todo se me hizo un poco largo. Una de las chicas estaba sentada al lado mío y declaró haberse pegado el embole de su vida, pero no lo divulguen demasiado, jeje. Habría que avisarle que en dos semanas vamos de vuelta, jajajaja (la próxima es por un torneo más copado, apuesto a que la vas a pasar mejor...).
Tim nos llevó de vuelta a los departamentos y cada uno se fue al suyo. Lo primero que hice cuando entré fue prender la tele, y disfrutar (esta vez sí, jeje) del segundo tiempo de Argentina-Costa Rica. Después Skype, mucho Twitter y a preparar el departamento, que mañana tengo limpieza por un lado y desinfección por el otro.. Gracias por estar!!
The centrinhio for the delantrinhio. The delantrinhio for the centrinhio. Teh centrinhio holds it holds it!
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