"...todo ese frío reunido de una sola
vez", rezan las primeras estrofas de "A veces vuelvo", un gran
tema de una gran banda como es Catupecu Machu. Así es que en este caso el que
regresa soy yo, o mejor dicho el relato que humildemente estoy construyendo
acerca de nuestras aventuras alrededor del planeta. Lo de "Olvido"
tiene que ver con que ayer, por primera vez, debo confesarlo, no me acordé de
escribir. El feriado en Argentina me permitió hablar con gente a la que no
suelo ubicar, así que me dediqué al Skype y se me pasó. Mil disculpas a los
fanáticos enardecidos, sobre todo a Mariel que fue la única que se manifestó
públicamente...
Ya que estamos, lo de "todo ese frío
reunido" (saben que me encanta jugar con las palabras) también tiene un
significado, y es que las temperaturas han bajado drásticamente, a pesar de que
recién estamos en octubre. Ay, ay, ay... Obviamente, han pasado infinidad de
cosas en estos días, y difícilmente pueda recordarlas todas, pero aquí va mi
mejor esfuerzo...
El viernes, mientras Ari paseaba por Roma,
Garry aterrizaba en Eslovaquia, y Caro trabajaba desde el hotel, con Elen
fuimos a divertirnos a la oficina. ¿Por qué a divertirnos? Porque participamos
de un simulacro de evacuación del edificio en caso de terremoto. Lo cual nos
vino bien para enterarnos que estamos en zona de terremotos (gran noticia,
jeje). A eso del mediodía una voz en rumano empezó a hablar por los
altoparlantes... y por supuesto no la entendimos, jajaja. Un par de colegas
copados nos pasaron a buscar y nos indicaron que siguiéramos a la masa de
gente, que bajó los 4 pisos por escalera y fue a parar a la esquina de la
oficina, donde pudimos comprobar que el porcentaje de hombres en el piso no
supera el 10%, dato que no le causó mucha gracia a Elen y sí a mí, je.
El sábado, luego de atender con Elen
cuestiones religiosas, salimos a comer junto a Caro. Había para ese entonces
comenzado la temporada de lluvias (sí, sí, ya nos advirtieron que acá la cosa
viene por temporadas, así que a prepararse...) lo cual trasladó el lugar de la
cena hacia uno de los restaurantes del hotel, para evitar mojarnos... También
la lluvia, en combinación con su socio el frío polar, atentó contra los planes
de salir a romper la noche. Caro se arrepintió más tarde, al escuchar una
música bolichosa (?) que llegaba a su habitación, pero ya la suerte estaba
echada...
El domingo me quedó la sensación de haber
aprovechado enormemente el día. Después de desayunar, quisimos ver el partido
de Los Pumas en el octavo, pero no encontramos el canal así que yo me vine a
mirarlo por la compu a mi habitación y Elen hizo lo propio en la suya. Más
tarde asistí junto con Caro, y por primera vez en mi vida, a una clase de Kick
Box. La misma me permitió darme cuenta de dos cosas: carezco de coordinación y
elongación pero así y todo no estoy tan mal como pensaba (=P), y tengo músculos
que se ve que nunca había usado, porque me duelen hasta hoy, jajaja. Después
subimos a hacer aparatos, y a ella no sé cómo pero le quedó energía para ir más
tarde a una clase de spinning. Yo salí a caminar con Elen (muuuucho frío hacía)
y después todavía me sobró tiempo para ir al súper, hablar por Skype, mirar
fútbol y 1000 cosas más...
Mientras tanto, Ari quedó varada en el
aeropuerto de Roma debido a la cancelación de su vuelo, como consecuencia del
mal tiempo en Bucarest (su avión nunca salió de acá, por lo tanto nunca llegó a
buscarla allá). Según sus propias palabras, podría escribir una semana entera
de blog con lo que le pasó... No fue la noche para volar, parece: el vuelo de
regreso de Lean a Buenos Aires (chau, gracias por todo...) salió demorado y
también tuvo retraso el de Garry, para retornar acá. Domingo 9, no te ejercites
ni te embarques... (?)
Ayer fue el regreso al trabajo y estoy
seguro de que algo interesante pasó, porque recuerdo haber vuelto de la oficina
con la idea de contar algo en particular (después me olvidé de hacerlo, como ya
conté, jeje). Seguramente mis tres angelitos se encargarán de refrescarme la
memoria mañana...
Así llegamos al día de hoy, que marcó el
regreso del quinteto completo a la oficina, el debut de los almuerzos con
lluvia, y además contó para mí con una llamada en conferencia junto a Garry y
otras personas desperdigadas alrededor del mundo, entre otras muchas delicias...
Más tarde fue momento de gimnasio para Garry, para Caro, para mí y para Elen,
aunque a ella no la vi así que no lo puedo afirmar, jeje. Ari debe haber
aprovechado para descansar luego de su agotador periplo.
Cierro este breve pero fructífero (?) resumen
contando que finalmente superamos las 4000 páginas visitadas, felicitaciones a
ustedes por este nuevo logro... (?) Aclaro además que no sé cuándo será el
próximo posteo, tal vez mañana, podría incluso llegar a ser el domingo, no se
impacienten por favor, jajaja... Gracias por estar!!
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