martes, 26 de julio de 2011

Día 52 - Phillies!

En el camino a la oficina tuve que escuchar más quejas que las que leí en Twitter contra el torneo de 38 equipos que se viene (un mamarracho, por cierto, pero no viene al caso). La cuestión es que las "plegarias" de las chicas fueron escuchadas, y cuando encendimos nuestras computadoras teníamos algunos mails al respecto.

El más importante era de Tim, que nos citaba a una reunión para hoy mismo a primera hora. Apuramos el café y nos metimos en su oficina. Antes que nada, chapeau (?) para él por el gesto. El motivo principal del encuentro era ver cómo habíamos reaccionado después del notición de ayer. Sobre todo, dijo, después de ver la cara de Ari cuando lo estaba contando (Qué cara habrá puesto, no? jeje). Además quería saber cuáles eran nuestras preocupaciones, nos respondió algunas de nuestras preguntas y nos explicó por qué no podía respondernos algunas otras. Un crack, la verdad, una lástima que se vaya.

Ah, como si fuera poco dijo que hasta ahora estábamos haciendo las cosas bien. Él sabrá... (?) Para no hacerlo quedar mal, seguimos metiéndole ritmo durante todo el día. Sólo cortamos para almorzar, momento en el cual Caro se fue al departamento y yo me fui con Ari y Elen a Harry´s, a la orilla del río. Es una gran forma de cortar el día comer mirando el agua, y morfamos de lo lindo, pero las siete cuadras de vuelta con el calorcete se nos hicieron interminables...

El evento del día, obviamente al salir del trabajo, tenía lugar en Philadelphia. Hacia allí partimos volando, una vez que se dignaron a traernos el auto (mala onda el del garaje hoy). Por suerte esta vez el tráfico fue mucho menos, así que llegamos con tiempo al Citizens Bank Park, donde finalmente presenciamos un partido de la MLB, algo así como la Primera A del baseball (sin Grondona de por medio, por suerte, jeje).

Fue nuestra segunda experiencia con este deporte, y la diferencia con la anterior, donde vimos un juego de menor categoría, se notó de movida: estadio más grande, mucho más público, la gente vestida con los colores del equipo y comprometida más con el juego que con la comida (ojo, acá también morfan a lo loco) y hasta un cierto mínimo relativo clima de cancha, con abucheos a los rivales y todo. Lo bueno es que el espectáculo fomenta la diversidad: mientras Ari y yo nos dedicamos principalmente a ver el partido, Caro aprovechó para no despegarse de su Blackberry y Elen estuvo dale que te dale charlando con el viejo de al lado (según Ari, era Luis Miguel con unos cuantos años más, no le crean, jajaja). La nota negativa es que Ari no pudo cumplir su sueño de sacarse una foto con el Phanatic, la mascota, una especie de oso hormiguero verde. Otra vez será, creo que vamos a tener que sacar una entrada más cara, jeje.

Al final nuestro equipo (los Phillies) le ganó 7-2 a los Giants de San Francisco y sigue con el mejor récord de la temporada. Ok, esto no le interesa a nadie, pero el periodista deportivo que hay en mí sale a pasear cada tanto, jeje. Cuando terminó el partido nos subimos al auto, volvimos y (calculo) todos a dormir lo antes posible... Gracias por estar!!

1 comentario:

  1. I think I understand this game. The blateador blatea the blata. There are players in every blata and tried to steal the blata. And the team with most blatas wins!

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