lunes, 12 de septiembre de 2011

Día 100 - Juntos otra vez, pero no por mucho tiempo

Ayer me había quedado un notición pendiente para contarles. No, no es el hecho de que se hayan cumplido 100 días desde nuestra primera partida, lo cual en sí es todo un acontecimiento (igual, los más perspicaces se dieron cuenta al leer el encabezado, jeje). La cosa es que el equipo se volvió a reunir, la familia (?) otra vez está completa: deportaron a Caro desde yanquilandia y la mandaron para acá (algo malo debe haber hecho, jajaja). Igual, no duró mucho el reencuentro, porque mañana a las 7am está partiendo hacia Bulgaria junto a Elen y Garry, para hacer algo parecido a lo que hice yo en Hungría la semana pasada. Le aviso a los padres de Caro por si no llegaron a enterarse, jeje.

La mañana arrancó, como casi todas las mañanas, con el desayuno =P. Esta vez bajé más temprano que de costumbre y por eso pude llegar a encontrarme con las chicas, que estaban "poniéndose al día". Salimos para la oficina mientras le hacíamos el city tour a la recién llegada, que mal acostumbrada a las 2 cuadras de Wilmington se quejaba de lo largo del viaje, jeje. Llegamos y fuimos a buscar a Marius para que nos presente nuestro hogar temporario, ya que nuestro salón habitual está ocupado hoy y mañana por un curso.

Una bossssta. Perdón por la terminología agropecuaria (?) pero el cuartito no es precisamente el mejor lugar del mundo. Del tamaño de una caja de cereales, sin buena señal para conectarnos, con una mesa en la que entramos 5 donde debiera entrar uno solo y apretado. Eso sin contar que casi nos derretimos hasta que prendieron el aire. Pero bueno, no todo es color de rosas en esta vida... (?) Le pusimos el pecho al "cuartito" y laburamos durante todo el día, salvo cuando escapamos a la planta baja para almorzar en French Bakery.

Por la tarde nos separamos. A mí me tocó una odisea, que fue la de encontrar un lugar para lavar la ropa. Los pocos que hay por el barrio, incluido nuestro hotel, cobran por prenda y por lo tanto cuestan una fortuna. Entenderme con las vendedoras para poder enterarme de esto que les cuento fue toda una aventura, jeje. Pero no me resigno: se comenta que no hay en toda la ciudad lugares de "lavese la ropa usted mismo", pero yo sé que sí existen y ya estoy averiguando al respecto...

Hace un rato fuimos a cenar para celebrar el evento (el centenario del proyecto), brindamos con limonada (somos muy sanos) y luego cada uno a su habitación a armar valijas o mirar la final del US Open, según el caso.

Antes de irme, dejenme contarles otro notición: parece, dicen por ahí, que en cualquier momento se viene la cuarta temporada de Banquete Cacumen. Más detalles en los próximos posteos... Gracias por estar!!

2 comentarios:

  1. Suerte que vos no fuiste a Bulgaria, porque si no me equivoco los nativos de ahí son los "bulgares". Y no es gente como uno, no ? =P

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  2. Banquete cacuque?...El unico banquete que va a ocurrir aca es el que me voy a hacer con este gordito y su sangre...muajajajaja!

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