O dos en realidad. O tres, mejor. El primero es que si me tengo que poner a filosofar y a contar las sandeces (?) que pienso es porque no hay tanto para relatar de los hechos en sí, lo cual debe querer decir que tantas cosas no pasan. Digo, de pronto, me parece... Este comentario está en línea con el tercero que tengo preparado, que va más adelante...
El segundo es más profundo, más sentimental... Me di cuenta que pasado mañana es 1º de octubre, que viene siendo la fecha que en su momento estaba estipulada para nuestro primer regreso a la bella Buenos Aires. Esto me llevó a reflexionar lo siguiente: si ya estuvimos allá dos semanas, volvimos a salir, y un mes después ya un poquito que estoy extrañando, ¿cómo hubiera hecho para aguantar los 4 meses? Pensamientos nomás...
El día de hoy fue bastante relajado, al menos para mí. El feriado cayó justo cuando estaba llegando al límite de mis posibilidades físicas y la oportunidad para relajarme cayó como anillo al dedo, como zapato a la Cenicienta... (?) Así que después de desayunar, ir al templo con Elen y dar un breve paseo por el vecindario, aproveché para tomarme una reconfortante siesta, que se extendió más de lo previsto y me hizo saltear el almuerzo, je. Con las energías renovadas, partí hacia la pileta para una nueva sesión natatoria, algo que calculo que se hará costumbre en las próximas semanas. Hasta Aquaman no paro... (?)
Mientras tanto, Elen teóricamente salió a dar un paseo más extenso que el mío, y luego se dedicó a armar las valijas para su próximo viaje. Las chicas tuvieron un día tranquilo en la oficina, o al menos eso es lo que declaró Caro en la entrevista telefónica... (?) En la cena (la mía) se produjo un hecho histórico: ¡cociné! Ok, si se levanta el Gato Dumas y me llega a escuchar que llamo cocinar a tirar unos fideos adentro de una olla de agua hirviendo, me acuchilla antes de volver a morirse, jeje. La cuestión es que cansado de salidas afuera y servicio a la habitación (parece que no, pero cansa) decidí hacer justicia (?) por mano propia y me mandé un buen plato de pastas para recuperar la energía perdida en la piscina y el almuerzo que pasó de largo...
Había quedado pendiente el tercer pensamiento, y está relacionado con un consejo que me dio un amigo, colega viajante y escritor de blogs él. Pero como un poco me arrepentí de lo que iba a decir, por ahora no comento nada (me encanta el suspenso, jajaja). Cuando lo decida, les aviso... Gracias por estar!!
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