lunes, 19 de septiembre de 2011

Día 107 - Anécdotas sobrantes

Ayer se me pasó, la verdad. Tanta emoción por el viaje, tantas ganas de escribir sobre los maravillosos lugares en los que habíamos estado, que me olvidé de contar algunas anécdotas jugosas del fin de semana, algunas de ellas destinadas a quedar en la historia... Además, ahora que las vi puedo ahondar un poquito más en las aventuras de Ari y Elen en sus respectivos periplos (?), para de paso rellenar este posteo de lunes muy lunes...

Caminando por las calles de Estambul, de camino al palacio Topkapi al que finalmente no entramos, el paisaje ofrecía un sinfín de casas, una puerta al lado de la otra. De repente, en una pared yacía un marco. La libre asociación de ideas me llevó a pensar en un espejo, hasta que caí en la cuenta de que se trataba de un agujero que dejaba ver el interior de la propiedad. En eso escucho un grito de mi compañera: "Pará, boluuuuudo". Por suerte para ella, enseguida le leí el pensamiento y le expliqué que a mí me había pasado lo mismo, porque estaba a punto de lanzar un discurso sobre espejos mágicos que no reflejan a la gente que está enfrente, jajajaja...

También fue gracioso, pero no en el momento, el intento por reservar telefónicamente el transfer de vuelta al aeropuerto. El número que nos habían pasado era de un call center en el que nadie hablaba inglés. Sí, laburan en turismo y contratan gente que no habla inglés... En fin, nos turnábamos para llamar y los pibes nos cortaban sistemáticamente. Caro se cansó, y con la ayuda de su Blackberry apeló a toda su creatividad para intentar resolver el problema: buscó la frase que quería decir en el traductor de Google, y se la lanzó sin miramientos al siguiente muchachito, que no pudo contener la risa. No es para menos, debí haberla filmado, el espectáculo de Carito hablando en turco fue brillante, jeje. Cuestión que la estrategia no funcionó (un 10 por la intención igual) así que buscamos otro teléfono y reservamos con una compañía diferente.

La tercera historia que me viene a la mente (debe haber más, seguro) es de la cena del sábado. Salimos tarde, y nos sentamos en el primer restaurante que más o menos cerraba. Después de unos cuantos minutos de analizar sesudamente (?) la carta, se acercó el mozo. "Chicos, miren que tuvimos un día ocupado y alguna que otra cosita no nos queda", batió. Perfecto, se entendía, dado el horario. Le pregunté por un plato en particular, respondió que ya no había más, y agregó: "En realidad, no nos queda casi nada, solamente esto, eso y aquello". Cooooomo? O sea, nos dejó revisar toda la carta y al final le quedaban tres platos nomás... Gracias, crack! Para rematarla, no había guarniciones para acompañar nuestras elecciones, se habían acabado... Igual, aunque no lo parezca, comimos muy bien...

Mientras tanto, Elen estaba en Italia, en pleno reencuentro con su amiga Mariel. Por lo que contó, no quedó muy conforme con el hotel, recorrió mucho el sábado, y la lluvia del domingo le arruinó los planes de ir al lago di Como. El avión de vuelta se le movió mucho, y pagó fortunas el taxi al hotel, peor que lo que nos quisieron vender a nosotros...

Ari, por otro lado, admitió que los partidos de la Copa Davis la absorbieron y no le dejaron tiempo para mucho más. Un mucho más que incluyó alguna caminata, un paso por la pileta, y un par de visitas al festival George Enescu, que queda acá cerquita y que principalmente presenta música clásica. Descansó, así que ahora está renovada, jeje.

¿Hoy? No mucho... Garry se tomó fin de semana largo en Chipre, así que tuvimos la oficina para nosotros solos. Aprovechamos para musicalizar el ambiente, por la mañana con radio Vale (muy a mi pesar, jeje) y por la tarde con la Rock & Pop. Las primeras horas del día las pasamos juntos, compartiendo experiencias de los respectivos países, que ayudan al resto a hacer su laburo. Después cada uno siguió en la suya, avanzando...

Al salir de la oficina Caro y Ari se fueron al supermercado. Yo me quedé en la habitación, skypeando y realizando tareas administrativas. Después fui a cenar con Elen, y espero, hoy sí, acostarme temprano... Gracias por estar!!

1 comentario:

  1. Tristemente debo anunciar el fallecimiento de Vladimir Draculia. Un pan de ajo puso fin a este legado de mas de 100 mensajes de humor improvisado...Mi sincera despedida a todos los seguidores de los comentarios.

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