Primero lo primero, por una cuestión de principios... (?) Volvieron las chicas de Bulgaria, sanas, salvas y muy nutridas desde lo profesional y desde lo personal, aunque no quedaron precisamente deslumbradas con la capital del país. Se comenta por ahí que es un arma de doble filo, Sofía... Lo entendieron, no? Filo-Sofía... Bueno, che, no es para tanto, no se enojen así... =P
Esto de dormir pocas horas ya se me está haciendo una costumbre, mala costumbre... Ayer fue toda una aventura poder reservar pasajes a nuestros próximos destinos, de los cuales ya hablaremos en su momento, pero por ahora sólo les puedo decir que este fin de semana nos dividimos y que no esperen posteo nuevo hasta el domingo... No, finalmente no me voy a ver la Copa Davis como me hubiera gustado, parece que no necesariamente tiene que ser sencillo conectar dos ciudades que están cerca, jeje.
En fin, decía que trasnochado y todo por culpa de los pasajes, bajé a desayunar (tarde, obvio) con Ari y luego partimos hacia la oficina. Si se lo estaban preguntando, la disposición de los muebles no cambió en el cuartito, lo cual nos genera un problema para mañana, jeje. Esto seguro no se lo estaban preguntando, pero les cuento que la recepcionista de la oficina habla español, y habla bastante mejor que unos cuantos que yo conozco, jajaja.
Del día laboral no hay mucho para destacar, excepto que no vimos la cara de Marius hasta las 4 de la tarde, toda una rareza... Tal vez por esa ausencia, cuando llegó el momento de almorzar estábamos desorientados y decidimos salir a explorar... En la esquina del laburo hay una plazoleta a la cual confluyen 7 calles y/o avenidas (son 7? o 6? Bueno, no importa, jeje), de las cuales algunas ya conocíamos, y otras recorrimos hoy con la esperanza de encontrar algún buen lugar para comer.
La primera arteria (?) que tomamos parecía conducir derechito al fin del mundo, pero en eso nos topamos con una sorpresa. Resulta que a 2 cuadras de donde estamos trabajando hay una calle, o una "strada", que se llama... Argentina. Yo tengo la teoría, difícilmente comprobable, de que tenía otro nombre y se lo cambiaron cuando vinimos nosotros, je. Cuestión que en Argentina tampoco había nada para comer así que seguimos caminando bajo el sol abrasador... (?)
Finalmente encontramos una callecita con un par de localuchos más o menos decentoides, terminamos eligiendo uno que se llama City Grill, que nos brindaba cierto aire de confianza porque tiene más sucursales (no sé que tiene que ver una cosa con la otra, eh, jeje), y a pesar de que nos morimos de calor comimos bien.
Después la vida fue sueño, sueño y más sueño. Sueño en la oficina, que hizo difícil de sobrellevar la tarde. Sueño en la habitación, donde me quedé dormido profundamente al volver, para dejar plantada a Ari que me esperaba para ir a nadar. Sueño también en la cena, que compartí con Elen y con Garry. Ah, no, Garry estaba en otra mesa, pero nos dimos cuenta de eso un rato después de sentarnos, jeje. Elen me contó el resumen de su estadía en Bulgaria, escuchamos a Ricky Martin (?)... y más sueño, je.
Y ahora, como tengo sueño, a dormir temprano... Gracias por estar!!
"Cuestión que en Argentina tampoco había nada para comer así que seguimos caminando bajo el sol abrasador... (?)"
ResponderEliminarEste muchachito debe estar pago por Clarín para que haga este tipo de comentarios.