domingo, 18 de septiembre de 2011

Día 104, 105 y 106 - Caminito

Nada de caminito, caminazo... (?) Más de 10 horas pateando, según nuestros cálculos fueron entre 20 y 30 kilómetros a lo largo de todo el sábado, pero desde ya que recontra valieron la pena... ¿De qué se trata todo esto? Rebobino para que se entienda...

La última vez que escribí había contado que nos íbamos a separar para el fin de semana, y así fue... Elen partió a Milán a pasear y reencontrarse con una amiga, Ari se quedó en Bucarest a descansar y ver tenis por Internet, mientras que Caro y yo elegimos la exótica Estambul.

Después de cerrar exitosamente la jornada laboral del viernes, partimos en taxi hacia el aeropuerto. Como detalle adicional, el tachero venía escuchando un CD de reggaetón... Dejamos a Elen en Baneasa y seguimos viaje hasta Otopeni, la otra terminal de la ciudad. Cuando nos bajamos el reloj marcaba 27 lei, retengan este dato...

Otra curiosidad del viernes: el vuelo duró menos que el transfer hasta el hotel. Es que el tráfico en Turquía en hora pico es peor que cualquier cosa que se imaginen, y el aeropuerto en el que aterrizamos estaba bastante lejos. Cuestión que casi 2 horas más tarde de subirnos a la combi llegamos al Antea. ¿Se acuerdan la publicidad de Cofler del viaje de egresados, que hablaba del hotel pindonga, o similar? Bueno, a nosotros nos tocó el similar, jajaja. O sea, ni se acercaba a lo que vendía la página. Y el salamín de la recepción sólo ofrecía lugares donde tenía cometa, sino ni te colaboraba... Gracias, amigo, en serio... (?) Nada de esto nos importó igual, la ciudad nos pareció fantástica...

Esa noche hicimos una recorrida breve, cenamos cordero bañado en jugo de naranja, con nueces, arroz y alguna otra cosita más, y a dormir para estar listos para la maratón... O casi, porque el sábado recorrimos una barbaridad. Nombro algunos de los lugares en los que estuvimos, contar todo sería imposible: visitamos la Mezquita Azul, entramos a la iglesia y museo Santa Sofía, pasamos por el palacio Topkapi, recorrimos el Gran Bazar y nos perdimos por sus calles, cruzamos el puente Galata, subimos a la torre del mismo nombre para contemplar una maravillosa vista de la ciudad, y finalmente nos adentramos en el palacio Dolmabahce, la más majestuosa muestra de ostentosidad (?) que he visto en mi vida...

Tras esto, y para relajarnos luego de tanto esfuerzo (?), fuimos a darnos un baño turco con masaje incluido. Una experiencia única, realmente, creo que sólo con lo que viví en esa media hora podría escribir un libro entero... Terminé bastante antes que Caro (estábamos en lugares separados) así que me volví al hotel. Imaginense lo cansado que quedé, que me dormí viendo al Barcelona, jeje. Igual me desperté para cenar, no vaya a ser cosa... =P

Hoy quisimos hacer un paseíto por el Bósforo, que dicen que es muy lindo. Salimos temprano para la orilla, pero no encontramos a los vendedores que usualmente se te tiran encima. Por cuestiones de horario no pudimos lograrlo, asustados como estábamos por la duración del viaje al aeropuerto, que finalmente terminó durando sólo 45 minutos, lo que nos hubiera dado tiempo para el tour. Otra vez será...

Avión de regreso, problemas en el control de pasaporte (no para nosotros por suerte), y la hilarante aventura de conseguir un taxi al hotel. Vuelvan más arriba para ver el precio del viaje de ida. ¿Listo? No, una vez más, hay que tenerlo bien fresco. Ok, ahora sí. Vayan pensando mientras cuál pudo haber sido la respuesta cuando preguntamos el importe estimado. ¿Ya está? Fenómeno. El que dijo que nos "cotizaron" 115 (sí, 115 nos querían sacar los delincuentes) acertó... =S

Eso no es todo. Después de contarle que sabíamos el precio real nos alejamos. El segundo fue más moderado, pidió 80 lei, pero este tuvo la caradurez de decir que era imposible que hubiéramos pagado tan poquito. Sí, claro... A medida que nos alejábamos de la puerta de salida, el número iba bajando: el tercero pidió 60 y el cuarto, "apenas" 47. Este último, ante nuestro retruque, se ofreció a llevarnos con el reloj prendido para ver si teníamos razón. 25 clavados, say no more... Ah, todavía sigo esperando que pida disculpas por haber intentado aprovecharse de nosotros, je.

Luego fuimos al supermercado, y luego cada uno a su habitación a prepararse para una nueva semana de laburo, que promete ser muuuy intensa... Gracias por estar!!

1 comentario:

  1. Hoy no hay Vladimir, solo un comentario mas serio.

    En el Bosforo, hay una formación rocosa cual si fuesen 2 enormes montañas con pico rectangular.
    Segun la mitología griega, estas tenían una separación de apenas 5 metros entre ellas y que ocultaban el reino de lo que ahora es Rumania (yendo desde Turquia). Por pedido de Poseidon cuando alguna embarcación intentaba cruzar por el estrecho, las rocas se cerraban sobre ellos aplastandolos, impidiendo que alguien las traspase...Jason y sus argonautas pudieron atravesarlas. Esto es del 1300 AC hubiese sido lindo verlos...Abrazo gordito, se te extraña mucho!

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