domingo, 11 de septiembre de 2011

Día 95 a 99 - Tantas cosas...

...pasaron en estos días que no sé por dónde arrancar. Supongo que lo primero es pedir disculpas, a todos aquellos (finalmente comprobé que sí existen, jeje) que entraban todos los días buscando la actualización y no la encontraban. También podría explicar los motivos, que básicamente tienen que ver con no contar con una computadora o conexión para escribir al momento de querer hacerlo, usualmente la noche. Tal vez podría empezar contando un notición, pero eso lo dejo para mañana, cuando el hecho esté consumado...

Vamos a los hechos entonces, obviamente sin el nivel de detalle usual, jeje. El miércoles (ufff, hace un montón) me levanté en Budapest, desayuné con Garry y juntos nos fuimos a la oficina, donde conocimos a Marta y Edina, las actuarias de allá, con quienes trabajamos sin parar durante el resto de la semana. Cuando digo esto no es un eufemismo: no paramos ni un minuto, pero por suerte el balance laboralmente fue más que positivo.

En lo extralaboral también fue buena la experiencia. Al salir de la oficina, Marta nos llevó en su auto a un monumento y un parque para que recorramos. Caminamos un montón, pasamos por el hotel para cambiarnos y fuimos a cenar comida típica húngara, al restaurante Dio, recomendado por la gente del hotel. Goulash, carne con hígado de oca (genial!) y tarta de queso con chocolate blanco fue mi menú. Después de eso a dormir temprano.

El jueves fue igual en la oficina, o más intenso aún. Luego, esta vez con Marta, recorrimos Buda (hermosos paisajes) y terminamos en un festival de vinos... Así da gusto laburar, je... Mientras tanto, Elen y Ari seguían en la oficina de Bucarest, más tranquilas sin tanta compañía, y Caro hacía lo suyo en Wilmington...

Mi viernes fue una locura. Madrugamos para ir a la oficina temprano a finalizar algunos detalles pendientes, de ahí derechito al aeropuerto (ah, en los controles de pasaporte sucesivos me pasó de todo, pero no se cuenta por falta de tiempo) y, esta vez en un mejor avión, de regreso a Bucarest. Nunca pensé en ir a Rumania, mucho menos en volver a Rumania, jajaja... Cuestión que aterricé a eso de las 16 y llegué al hotel un rato después. El tema es que las chicas (bien por ellas) habían organizado el tour del fin de semana a Brasov, y salíamos el mismo viernes por la tarde...

Por lo tanto, en tiempo récord, desarmé una valija, armé otra, almorcé, comuniqué los planes a la familia, me bañé y bajé al lobby. Las chicas también tuvieron que correr porque se demoraron en la oficina, pero llegamos. Nos subimos a un taxi que nos depositó en la estación de trenes, nada que envidiarle a Retiro o Constitu... Sacar el pasaje fue una odisea porque por primera vez nos costó encontrar interlocutores en inglés, pero una vez más lo logramos... El ferrocarril partió puntualmente desde el andén 5, y tres horitas más tarde estábamos llegando a la ciudad de Brasov.

Pensamos que no íbamos a conseguir taxi. Lo que encontramos fue un tachero que no sabía dónde quedaba el hotel y nos cobró el triple de lo correspondiente. El Classic Inn realmente resultó muy bueno. Cuando llegamos había una fiesta ocupando el restaurante, así que nos armaron una mesa a un costado, cenamos y a dormir.

Ayer el plan consistió en conocer el castillo de Bran, mundialmente conocido como "El castillo de Drácula", pero una vez allí uno se entera que es todo un fraude y que casi no hay conexión entre la novela y la fortaleza de Bran. Ojo, igual muy lindo el lugar, eh... Antes de eso, caminamos una banda para llegar a tomar el lechero que nos depositó en el lugar de los hechos (por los altoparlantes del micro sonaba Danza Kuduro...), almorzamos y dimos una vueltita por ahí. Después de la visita al conde (?), terminamos de recorrer el centrito y volvimos en taxi, mucho más cómodos. La anécdota es que el muchacho se perdió, dio mil vueltas y nos terminó dejando a 3 cuadras (en subida) porque era más fácil llegar caminando que explicarle...

En el hotel esta vez había un casorio, pero como no estábamos empilchados no nos pudimos colar, jeje. Después de la fiaca vespertina, y de mirar a Florencia Bertotti doblada al rumano (bizarro), con Elen salimos a cenar, pero Ari se quedó. Al pasar por la boda, advertimos no sin sorpresa que el DJ había metido "El Meneaito" y estaban todos haciendo el pasito. Sí, sí, EL pasito. Ay, la globalización... Fuimos para la plaza central, atacamos unas pastas y de postre nos fuimos a escuchar una muy buena banda tributo a Pink Floyd, junto a unos viejos que estaban como locos, jeje.

Esta mañana pasamos por la sala de juegos del hotel (tejo, metegol y dardos) y luego de hacer el check out salimos a recorrer. Brasov es una zona montañosa, así que aprovechamos para verla desde las alturas desde diferentes ángulos. Impagable... Primero un teleférico que te lleva hasta el cartel (simil Hollywood), después una torre que en la antiguedad se usaba para vaya uno a saber qué. En el medio almorzamos, y nos dimos una vuelta pequeña por el Oktoberfest de la zona.

Finalmente, volvimos al Classic Inn, recuperamos nuestras pertenencias y partimos a tomar el tren de regreso. Al llegar a Bucarest, los tacheros de la estación nos quisieron cobrar 4 ó 5 veces el valor correspondiente. Los dejamos de garpe y caminamos una cuadra para tomar otro que más o menos tarifó decentemente... Las chicas a dormir directo, yo cené y luego a la habitación, a reencontrarme con mi público, jeje.

Guau, se ve que tenía ganas de escribir, je...Eso sí, ni de casualidad vuelvo a leer esto siendo las 2 de la mañana, jajaja... Espero que lo disfruten, y... Gracias por estar!!

2 comentarios:

  1. El hígado de oca es ideal acompañarlo con un buen vino Yabrán (aunque es un poco difícil encontrarlo).
    Si el hígado de oca te gustó mucho y no lo ves en el menú de otro restaurante, puedes reemplazarlo por un paté Andreani.
    Todos estos platos se piden a la carta, por eso es preferible comerlos en Barajas.

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  2. Bien bien bien...mis sirvientes me han servido bien...disfrazaron bien mi castillo y al parecer aunque esté debilitado mi control mental sigue funcionando frente a estos ilusos mortales...Falta poco, muy poco...

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